Resulta que el superdelegado Reyes Flores Hurtado se quiso pasar de lanza al decir que en Coahuila “andan muchos dinosaurios medio mañosos sueltos”, refiriéndose a los políticos priistas que siguen trabajando muy unidos, con mejor armonía que en Morena y el PAN, este último el partido de Reyes Flores al que tanto asustan los dinosaurios, sin voltear a ver a su patrón Santana Armando Guadiana Tijerina, mejor conocido como don Perpetuo del Rosal, idéntico al personaje de los Supermachos de Rius, ahora en las filas de la cuarta transformación (4T).

Y el mismo Reyes Flores sabe que don Santana es un ente anacrónico y contradictorio, la caricatura de don Perpetuo, como lo han llamado en los diarios de la capital.

Además, si lo vemos de acuerdo a su perfil taurómaco, el senador Guadiana mucho se asemeja a un tablajero, digamos que a un Bill Cutting, el siniestro carnicero de las Pandillas de Nueva York, con todo y el bigotazo.

Lo más contradictorio es ver al senador Guadiana junto al panista Reyes Flores militando en la 4T, porque ambos representan un peso muerto para Morena. Como lo fue Lily Téllez, pero esta con más dignidad y congruencia que estos “socialistas”.

Y no es común que un empresario minero sea militante y además senador de un partido de izquierda. Bien describe el novelista Émile Zola a los dueños de las minas como explotadores de los sufridos mineros. Y no exageramos al decir que su novela “Germinal” bien aplica hoy a la región carbonífera de Coahuila, con su halo de tristeza, desempleo y miseria, el fracaso rotundo del senador Guadiana en la tierra que lo vio nacer.

Dueño de un considerable poder económico, Guadiana también ambiciona el poder político. Una combinación que el mismo AMLO repudia y que va en contra de la 4T. Esa es otra de las grandes contradicciones de este senador que nada tiene que ver con la izquierda. No importa lo que opine AMLO y su partido, esto ya lo había advertido hace 30 años don Juan Sánchez Navarro, el gran ideólogo de los empresarios mexicanos que reprobaba sus ambiciones políticas.

Otra de los choques que tiene don Santana con la izquierda es su pasión taurina, una afición que es rechazada por la mayoría de los partidos de izquierda.

Y es que Guadiana Tijerina se siente muy orgulloso de ser criador de reses bravas, las que luego son torturadas con saña inaudita hasta ahogarlas en su propia sangre, martirio que según Guadiana es sinónimo de donaire y gallardía. Algo tan sublime como ver al desalmado carnicero Bill Cutting destazando seres vivos.

Y vaya que son patéticos don Perpetuo y Reyes Flores pretendiendo ser castizos sin tener casta para serlo. Son los clásicos políticos de San Garabato, pero con más demagogia, cinismo y más promesas sin cumplir.

Porque Reyes y Guadiana son lo peor de la 4T en Coahuila junto con Eva Galaz, Ricardo Mejía Berdeja, Elisa Villalobos, Eduardo Ortuño, José Ángel Pérez, Ignacio Corona, Ulises Hernández y Luis Fernando Salazar. Y si estos son los que van a transformar Coahuila, entonces es urgente buscar a don Isidro López y rogarle que regrese a la política. No importa si ahora es un anarcocristiano estalinista, don Chilo siempre será más serio y congruente que esos militantes de la izquierda vernácula.