Los centroamericanos trataron de entrar a México cruzando el río | Foto: AP
Algunos migrantes pudieron brincas los cercos de seguridad de la frontera, pero kilómetros más adelante fueron asegurados y trasladados a la aduana de Ciudad Hidalgo para ser registrados

Autoridades mexicanas lograron frenar la caravana de migrantes centroamericanos, que por la fuerza ingresó a territorio mexicano a través del río Suchiate.

Al mediodía de este lunes, unos 800 migrantes decidieron cruzar el afluente que divide a México y Guatemala, aprovechando que el río está a su mínima capacidad.

Los migrantes comenzaron a cruzar caminando desde Tecún Umán hasta llegar a territorio chiapaneco, en donde un contingente del Instituto Nacional de Migración (INAMI) y de la Guardia Nacional custodiaban la orilla del río.

Los migrantes se pusieron violentos y comenzaron a lanzar palos y piedras para después con empujones romper el cerco de las autoridades mexicanas.

Con el enfrentamiento muchos migrantes se replegaron y regresaron hacia lado guatemalteco, sin embargo, unos 400 lograron pasar hacia Ciudad Hidalgo, Chiapas.

Los agentes del INAMI y de la Guardia Nacional se reagruparon y montaron un operativo y varios de los centroamericanos fueron asegurados.

Los que pudieron brincar los cercos de seguridad comenzaron a caminar por la carretera federal que conduce a Tapachula, pero seis kilómetros más adelante, a la altura de la comunidad Ignacio Zaragoza, municipio de Frontera Hidalgo, ya se encontraba un cerco para impedir el avance de los migrantes que caminaban en busca de llegar a Tapachula.

Al ver la presencia de las autoridades muchos de los migrantes, en su mayoría hondureños, huyeron entre matorrales. Otros regresaron a la frontera para abandonar la idea de seguir más adelante, y alredor de 120 fueron asegurados y traslados en autobuses a la aduana de Ciudad Hidalgo para el registro correspondiente y para resolver su situación migratoria en el país. 

Tras el fallido intento de ingresar a México por el puente fronterizo de Tecún Umán y posteriormente por el río Suchiate, la orilla se ha convertido en un refugio improvisado de la caravana migrante.

Ante la negativa del gobierno federal de permitir el paso a México a miles de centroamericanos que corrieron desde la ciudad guatemalteca, gran parte del contingente ha quedado varado en la entrada a Ciudad Hidalgo.

En ese lugar reciben atención de organizaciones y de funcionarios de la secretaría de bienestar para su registro en alguno de los programas sociales en su país de origen.

Alrededor de 100 han regresado al albergue habilitado por el municipio de Ayutla, en Guatemala.