Dentro de un año, el mundo comenzará a reunirse en Japón para celebrar la inauguración de las Olimpiadas de Tokio/Foto: Especial
Dentro de un año, el mundo comenzará a reunirse en Japón para celebrar la inauguración de las Olimpiadas de Tokio, las cuales en teoría iban a empezar esta semana

Matthew Futterman, Motoko Rich and Andrew Keh

O tal vez no sea así.

Cuatro meses después de que el Comité Olímpico Internacional (COI) y los funcionarios de Japón pospusieron los juegos dadas elevadas tasas de infección por coronavirus y los cierres de emergencia en todo el mundo, la incertidumbre prevalece. La naturaleza impredecible del virus está dificultando que los funcionarios aseguren con certeza que sí se celebrarán los juegos o, si así sucede, cómo serían.

Tal vez no haya espectadores. Tal vez solo asista gente que vive en Japón. O tal vez solo las personas de los países donde el virus esté bajo control. ¿Habrá una Villa Olímpica, el hogar tradicional para unos 10.000 competidores? ¿Los atletas de Estados Unidos, donde la pandemia no muestra señales de amainar, tendrán permiso de asistir?

En una conferencia de prensa que se llevó a cabo la semana pasada, Thomas Bach, el presidente del COI, mencionó que la planeación para los juegos ahora involucra opciones múltiples. Bach señaló que todas priorizan la salud de los atletas.

“Incluyen todas las distintas contramedidas”, comentó Bach sobre los planes. “Obviamente no queremos unos Juegos Olímpicos a puerta cerrada. Estamos trabajando para una solución que proteja la salud de todos los participantes y también refleje el espíritu olímpico”.

Bach ha señalado que en este momento no es una opción posponer más el evento; si los juegos no pueden celebrarse el próximo verano, no se realizarán de ninguna manera.

Mientras las ligas deportivas de todas partes del mundo tienen problemas para regresar a una especie de normalidad y hacen malabares para equilibrar los brotes y los temas de seguridad, han aumentado los desafíos de planear un evento mundial al que todavía le falta un año… o tan solo se han exacerbado a medida que los focos de infección siguen cambiando.

“En este momento, la gente está enfocada en la salud de los ciudadanos de sus países”, comentó Harvey Schiller, exdirector ejecutivo del Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos (USOPC, por su sigla en inglés).

Nadie duda de la determinación del COI y sus organizadores locales en Japón, quienes están desesperados por mantener vivos los juegos, debido a los recursos que ya han invertido y el dinero en juego. Japón ya ha gastado casi 12.000 millones de dólares para la preparación de los juegos. El COI podría perder miles de millones de dólares en ingresos por derechos de transmisión, venta de boletos y patrocinios si no se celebran los juegos.

A pesar de un pico reciente en los casos de coronavirus y la prohibición de los viajes desde 129 países, la línea oficial de Japón es inaugurar el 23 de julio de 2021 las Olimpiadas pospuestas de 2020, en Tokio.

Este mes, poco tiempo después de haber ganado su segundo periodo como gobernadora de Tokio, Yuriko Koike se reunió con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, para hablar sobre las medidas de contención del virus. “Me gustaría encabezar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos el próximo año como prueba de que hemos vencido el coronavirus”, comentó Koike.

El miércoles, Tokio subió a rojo su nivel de alerta para la pandemia, la clasificación más alta, en respuesta a un pico reciente en los casos que se concentraron en el extenso distrito donde se centra la vida nocturna de la metrópolis. La semana pasada, Tokio registró dos récords diarios consecutivos, y alcanzó un máximo de 243 nuevas infecciones el viernes pasado.

En comparación con otras ciudades internacionales, Tokio ha sido relativamente exitosa para contener el virus. Aunque es una ciudad de catorce millones de personas, ha reportado menos de 8200 casos y 325 muertes desde febrero, en comparación con los más de 3,5 millones de casos y casi 140.000 muertes de Estados Unidos. A pesar de que tradicionalmente es el motor financiero de las Olimpiadas, en la actualidad Estados Unidos podría ser la mayor amenaza para los juegos.

Parte de la estrategia de Japón ha sido cerrar sus fronteras a ciudadanos que viajen desde 129 países, entre ellos Estados Unidos y grandes porciones de Europa, África, Latinoamérica y el resto de Asia. Hace poco, Japón anunció sus planes de negociar algunos viajes recíprocos entre el país y Australia, Nueva Zelanda, Tailandia y Vietnam, pero no ha indicado cuándo planea reabrir sus fronteras a los viajeros del resto del mundo.

Incluso dentro de Japón, los ciudadanos siguen recelosos de los viajes: un plan para fomentar los viajes domésticos se ha encontrado con cierta resistencia pues la gente está preocupada de que los habitantes de Tokio puedan llevar el virus a otras partes del país.

Las encuestas sugieren que el público en general también está receloso de las Olimpiadas. En una encuesta que realizó a finales del mes pasado Asahi Shimbun, uno de los periódicos más grandes de Japón, el 59 por ciento de los encuestados dijo que quería que las Olimpiadas se pospusieran de nuevo o se cancelaran. No obstante, hace poco, Koike fue reelecta gobernadora de Tokio en un triunfo aplastante a pesar de estar alineada con la postura oficial de celebrar los juegos en 2021.

Sin embargo, durante una conferencia telefónica con atletas, los líderes del USOPC tuvieron pocas respuestas concretas. Nadie pudo decir si los atletas aún iban a compartir habitaciones en la Villa Olímpica, si el comedor comunal iba a tener un buffet con el potencial de propagar gérmenes o si el equipo estadounidense —normalmente el contingente más grande en todos los juegos— podría albergarse por separado de las personas que representen a otras naciones.

“Los atletas anhelan una comunicación más concreta y directa del COI y las otras organizaciones”, comentó Han Xiao, presidente del Consejo Consultivo de Atletas del USOPC.

El equipo estadounidense de más de 500 atletas podría ser más pequeño, aunque hasta ahora el COI ha sostenido que no planea reducir la cantidad de eventos ni participantes.

“Hay mucha especulación y muchas propuestas, pero ningún plan específico en el que alguien se puede concentrar”, mencionó Christian Taylor, doble medallista de oro en salto triple.

Rick Adams, el director de rendimiento deportivo del USOPC, señaló que la organización seguía concentrada en el Plan A: unos Juegos Olímpicos donde la mayoría de los atletas vivirán y comerán en la Villa Olímpica y usarán un centro de entrenamiento que instalará el USOPC en el distrito de Setagaya en Tokio. No obstante, la organización también ha considerado cómo ajustar el rumbo si debe elaborar un plan alternativo de vivienda y alimentación para su equipo, y de reducción de su personal de apoyo.

“Entendemos cuándo tendríamos que virar”, mencionó Adams. “Sabemos cómo adaptarnos con rapidez y seremos capaces de hacerlo”.

c.2020 The New York Times Company

The New York Times

The New York Times es un periódico publicado en la ciudad de Nueva York y cuyo editor es Arthur Gregg Sulzberger, que se distribuye en los Estados Unidos y muchos otros países. Desde su primer Premio Pulitzer, en 1851, hasta 2018, el periódico lo ha ganado 125 veces.​