Si queremos verdaderamente abatir la corrupción en nuestro estado, vale la pena pensar en crear un sistema de integridad que atienda cabalmente el problema. Y puntualizar la naturaleza de la corrupción es un buen comienzo.

Sin embargo, uno de los problemas para resolver la inseguridad ha sido que la mayoría de las personas utilizan este enfoque, el cual al estar polarizado, es decir que por lo reducido de su enfoque se termina concibiendo el fenómeno como una lucha de policías buenos contra malos, de policías y ladrones, o del sistema bueno contra el sistema malo, lo que nos lleva a establecer premisas o posturas que no ayudan a resolver el problema, todo lo contrario, la complican aun mas, convirtiendo a las soluciones o propuestas en parte del mismo problema de inseguridad.

Por ello es necesario que se realicen discusiones sobre la seguridad pero no utilizando este enfoque mediatizado, sino buscar otros ángulos de visión que nos permitan entender mejor el fenómeno; es necesario que salgamos de esta vorágine de conceptos sobre inseguridad e iniciar por elaborar las premisas que nos permitan identificar las causas reales del problema que padecemos en México, para ejemplificar lo antes argumentado, mencionare el estudio titulado “La guerra contra las drogas de Felipe Calderon” que realizaron Alejandro Madrazo Lajous, Jorge Javier Romero Vadillo y Rebec Calzada Olvera, investigadores del CIDE, quienes básicamente logran concluir que la inseguridad no es fenómeno social como se justifica en el discurso, sino que su origen es de carácter político, en otras palabras son las políticas públicas sobre la llamada guerra al narcotráfico que iniciara el expresidente Felipe Calderón, bajo los auspicios del plan Mérida firmado con los EEUU, la causa o el detonante principal de muchos de los problemas de inseguridad en nuestro país, con lo que podríamos entender que es el estado quien se ha encargado al implementar políticas públicas de combate al narcotráfico de generar en mucho el estado de inseguridad, pues afirma el estudio, al atacar y detener a los cabezas de carteles, logra que estos se fragmenten, al estar fragmentados, sus recursos ya no son suficientes para mantener su línea de operación  como es el narcotráfico, sino que requieren diversificar sus  actividades delictivas y por ello empiezan a cometer delitos del orden común, que son de los que se duele el ciudadano.

Para concluir; el Estado mexicano es el causante de la fragmentación de los carteles, lo que provoca que estos diversifiquen sus actividades delictivas, que son los delitos de fuero común, que son los delitos que afectan al ciudadano de a pie, el cual al percibir este aumento de criminalidad, percibe inseguridad, situación que la prensa explota comercialmente y crea el concepto de seguridad contrastando la inseguridad y que colectivamente, crea el concepto de seguridad mediática.

Dr. Martín Moncada Estrada
Profesor Investigador tiempo completo en la Universidad Autónoma de Sinaloa, campus Mazatlán
Noviembre de 2018.

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