El pasado lunes 6 de mayo, María Milagros, una niña matamorense de 2 años de edad, llegó al hospital del Seguro Social 18 con huellas de violencia física y sexual.

Un doctor de urgencias la diagnosticó con “traumatismo craneoencefálico, golpes en el abdomen y huellas de violencia en partes íntimas”. Como resultado de esas tres heridas, en su inteligencia, corazón y matriz de vida, Milagros murió el martes 14 de mayo. En ese momento, ella dejó de ser María, la elegida de Dios en su significado hebreo, para ser abrazada por una injusta muerte.

¿Dónde estaban las mujeres integrantes de su círculo primario de seguridad para cuidarla y protegerla? Su madre trabajaba mientras su abuela cuidaba sus padecimientos de salud. Milagros estaba sola con Édgar, su padrastro.

En la sorpresa incomprensible de ese instante violento, próximo a la muerte, Milagros no supo que Matamoros, su ciudad, sangra violencia entre familias, cárteles del narcotráfico y del huachicoleo desde hace décadas. En su Matamoros, sólo en los primeros cuatro meses de 2019 han ocurrido seis asesinatos de mujeres y cuatro de ellos han sido calificados como feminicidios.

Uno de ellos, todavía no contabilizado como feminicidio, fue el de otra niña de 3 años, cuyo padre, José Miguel, la sustrajo de su casa, la retuvo en lugar desconocido, la asesinó y luego trató “de ocultar el delito enterrándola en un terreno despoblado”.

Mientras la inocencia de Milagros yacía violentada en su féretro de niña, caían las cifras de las instituciones que investigarían el porqué de su incomprensible muerte: “de los 57 feminicidos que se registraron en Coahuila, desde 2015 hasta febrero de 2019, sólo se giraron 15 órdenes de aprehensión y se cumplimentaron 9” (SESNSP y FGEC).

Desde su soledad infantil, azorada y aturdida, entre esa desprotección burocrático-institucional, sus tres heridas empezaron a surtir de dolor, vida y amor a muchas mujeres que la tomaron de su manita para decirle: “quédate con nosotras Milagros, quédate hasta que ninguna otra mujer o niña muera como tú, en alguna parte”.

@Canekvin