24 triunfos consecutivos acumularon los Warriors en el arranque de la campaña. Foto: Especial
Luego de perder el invicto en una racha maravillosa, el Golden State vuelve a la realidad de la liga para continuar con la defensa de su corona, esta vez sin la presión de las miradas de todos
Será hasta el próximo miércoles 16 de diciembre cuando el Golden State (24-1) vuelva a las duelas ante los Suns

MILWAUKEE.- Los Golden State Warriors ya no son perfectos, tras perder finalmente un partido 108-95 el sábado por la noche en Milwaukee. A los Warriors les importaba la racha, por la atención que generó y querían llevarla más allá. Así estaban los jugadores de los Warriors cuando un joven y hambriento equipo de los Bucks les arrancó la victoria ante una eufórica multitud. ¿Estremecidos? ¿Tristes, siquiera?

No exactamente. Había cierta decepción, expresada en ciertas notas de catarsis, y aún algunas risas.

“Apuesto a que pensaban que íbamos a estar tristes, ¿ah?”, preguntó un sonriente Draymond Green retóricamente a los reporteros en el camerino. Procedió a cantar un poco de la canción de Ray Charles “Georgia On My Mind”. Tras finalizar su verso, a Green le preguntaron cuándo supo que la racha había terminado y un sonriente Stephen Curry interpuso. “Cuando el entrenador nos sacó”. Esto causó otra risotada de Green.

...Es duro cuando pasa porque nadie quería que llegara a un final. 33 (victorias consecutivas, el récord de la NBA) estaba a nuestro alcance, pero 24-1 y de camino a casa, espero que volvamos a jugar nuestro mejor basquetbol”
Stphen Curry, jugador de los Warriors

“Cuando el entrenador nos sacó”. El momento a que Curry se refiere es cuando los Warriors estaban abajo por 11 puntos con 1:02 en el juego y Michael Carter-Williams estaba en la línea de tiros libres. Aún así, Curry y Green, después de todo lo que perseveraron, todavía asumían una victoria que desafiara la matemática y la lógica. O absurdo de la racha los había condicionado. Sólo ahora, en derrota, sentían cuan loca era esa suposición.

Los Warriors querían ganar, pero todas las victorias habían deformado algo acerca de este equipo. Ganar era su camino a la historia, pero perder al menos les devuelve un sentido de normalidad.

“Le dije a los chicos después del juego, ahora podemos tener una temporada regular”, dijo Green. “Ha habido una sensación de playoff en todo esto, con la racha y los medios con toda la atención sobre nosotros”.

La sensación de esos juegos no era el único asunto siquiera. Los Warriors han estado experimentando un bajón. Échale la culpa a la atención de los medios, al ajetreo de dos semanas de viaje en la carretera, o a lesiones recientes.

Le dije a los chicos después del juego, ahora podemos tener una temporada regular... Ha habido una sensación de playoff en todo esto, con la racha y los medios con toda la atención sobre nosotros”.
Draymond Green, integrante del Golden State

Cualquiera sea la razón, Golden State había estado jugando peor a medida que los elogios crecieron.

“Pienso que probablemente los últimos siete u ocho partidos, comenzamos a dejar de jugar mejor”, explicó Green. “Sabemos cómo ganar, y eso, nuestro juego, y saber cómo ganar nos condujo. Pero, nuestro juego y saber cómo ganar no nos va a llevar a otro título de la NBA”.

El entrenador interino Luke Walton dio el mismo mensaje al aceptar, “perder molesta”. En el lado beneficioso de la derrota, Walton dijo, “ganar cubre muchas faltas. Nuestros muchachos saben cómo ganar. Pero al hacer esto, uno no tiene el mismo enfoque y control sobre las pequeñas cosas”.

Este equipo es talentoso y confiado, capaz de robar partidos cuando está presionado. Los Warriors “saben cómo ganar”, pero saber cómo ganar es diferente a ejecutar a un nivel de campeonato. Y cuando tus continuos resultados victoriosos es un tema de interés nacional, es fácil ignorar qué necesita mejoría.

Los Warriors pueden enfocarse en todo eso al terminar esa gloriosa racha. Al ser cuestionado sobre cuán fuerte fue, Curry, quien es conocido sobre preocuparse por la historia, dijo, “No tienes otra opción, obviamente. Es duro cuando pasa porque nadie quería que llegara a un final. 33 (victorias consecutivas, el récord de la NBA) estaba a nuestro alcance, pero 24-1 y de camino a casa, espero que volvamos a jugar nuestro mejor basquetbol”.