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La IP que opera en el País enfrenta dificultades para atraer los recursos desde sus matrices en otros países debido al discurso ‘hostil’ de Obrador

La falta de certeza y certidumbre en las reglas de operación y las limitantes para que invierta la Iniciativa Privada no solo ha provocado un “impasse” en los capitales en los proyectos de mediano y largo plazo, sino que ahora existen dudas entre las compañías globales sobre si México es un destino atractivo para los negocios, lamentó el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y el Consejo Ejecutivo de Empresas Globales (CEEG).

Las grandes empresas globales que operan en México enfrentan dificultades para atraer inversión desde sus matrices en otros países debido al discurso de hostilidad que predomina desde el Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador hacia la inversión privada y la falta de certidumbre sobre el cumplimiento de las reglas, advirtió ayer Claudia Jañez, presidenta del CEEG.

“Queremos que el presidente sea un ‘encantador de serpientes’ para atraer la inversión”, dijo.

Estos conglomerados internacionales definen una agenda de inversiones a largo plazo (de entre cinco y 10 años) y justo este 2020 están en esa asignación de recursos hacia las subsidiarias en donde identifican mayor potencial, oportunidades y, sobre todo, certidumbre para su operación, explicó la empresaria en conferencia de prensa.

Sin revelar monto, las 51 empresas que conforman el CEEG han invertido en México en los últimos 15 años, el equivalente al 10 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), y así generan el 45 por ciento de la Inversión Extranjera Directa (IED).

“Hemos visto con profunda preocupación cómo se ha incrementado la percepción de incertidumbre y de hostilidad a la inversión privada. Nos está costando mucho trabajo convencer a nuestras matrices de invertir en México”, señaló.

BUSCAN NUEVAS INVERSIONES

Sin esperar una salida de capital, señaló que lo que buscan es atraer nuevas inversiones porque las que se aplicaron en el último año o todavía en este 2020, son parte de la inercia de los planes definidos cinco o diez años atrás.

La falta de crecimiento de la economía en 2019 pesó sobre los resultados de estas firmas, a lo cual se suman los altos costos fijos en logística y resguardo de activos por la elevada inseguridad.

Sin embargo, el mayor obstáculo es la retórica del presidente López Obrador sobre la inversión privada y el efecto de incertidumbre que generan anuncios sobre cambios en las reglas del juego, como ocurrió respecto a los contratos de las licitaciones entregadas en la pasada administración y el cambio en las reglas en el sector eléctrico al permitir a las Comisión Federal de Electricidad (CFE) la emisión de Certificados de Energía Limpia, (CES), restando competitividad a las empresas privadas.

(Con información de El Financiero)