Fotos: Paloma Gatica
Javier Lara, desde hace 25 años se convirtió en Santa Claus para amenizar una posada, y ahora junto a su hijo recorre las calles de Saltillo para llevar alegría a los corazones de cientos de niños

Cada año para Santa Claus se vuelve más difícil repartir los regalos en la víspera de Nochebuena, pues tiene muy poco tiempo para entregarlos, sobre todo después de ocho meses de pandemia en los que los menores de la casa han permanecido en resguardo estricto, por eso este año optó por hacerlo a bordo de su motocicleta. 

Ni la pandemia de COVID-19 pudo frenar el tradicional recorrido que año con año realiza “el Santa Motorizado”, a bordo de su veloz motocicleta ajuariada con las orejas y nariz de un reno. Esta ocasión, sus barbas blancas las cubrió un colorido cubrebocas, que no impedía que una sonrisa se notara en su rostro cuando algún niño le saludaba desde la ventana de su carro o se orillaba en la calle para pedirle una fotografía con saña distancia.

Esa es la historia de Javier Lara Hernández, quien desde hace 25 años, cuando trabajaba como luchador en una arena local, se convirtió en Santa Claus para amenizar una posada y ahora junto a su hijo recorre las calles de Saltillo para llevar alegría a los corazones de cientos de niños que anhelan tomarse una fotografía con el personaje del traje rojo. 

“Antes iba a los hogares a visitar a las personas, pero ahora no entro porque así tiene que ser para que nadie nos de ese virus, yo me cuido mucho porque me da miedo”, confiesa “Santa Claus”, y segura que todos debemos cuidarnos pues nadie es inmune, ni siquiera él o Mamá Claus, con toda su magia, pues hace un tiempo ella se contagió, pero hoy se encuentra estable.

Este año, con la nueva normalidad, solo realizó el recorrido desde el Centro de Saltillo hacia el Centro de Ramos Arizpe, tomándose fotos en el camino y repartiendo sonreirás pues por seguridad de todos no pudo recoger las cartas que niños de escasos recursos le entregan días previos a la Noche Buena, pero espera poder hacerlo el año entrante. 

“Esto es mágico, todo mundo me saluda y yo saludo a todo mundo deseándoles una Feliz Navidad y que primero Dios para el próximo año vengan fondas mejores y que podamos todos abrazarnos, porque es una alegría para todos”, dijo. 

“Deseo una Feliz Navidad para todos y les pido que se cuiden mucho todos, que se laven las manos y atiendan las recomendaciones de los médicos para que pronto podamos todos retomar nuestras actividades”, pidió a los saltillenses.