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En rueda de prensa añadió que la presidente municipal no debe de ser “impuesta por la fuerza porque ya ha habido muertos y cuando ha habido sangre es muy difícil después aceptar estas propuestas”

San Cristóbal de Las Casas, Chis. El obispo coadjutor de la diócesis local, Enrique Díaz Díaz, afirmó que “se tendrá que dialogar mucho y hablar con todas las partes” para evitar más violencia en el municipio de Chenalhó, luego de que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) ordenara restituir a la alcaldesa Rosa Pérez Pérez.

En rueda de prensa añadió que la presidente municipal no debe de ser “impuesta por la fuerza porque ya ha habido muertos y cuando ha habido sangre es muy difícil después aceptar estas propuestas”.

Dijo que el caso Chenalhó “está viciado desde el origen”, pues “no podemos decir que las elecciones hayan sido completamente libres”.

“El caso Chenalhó está viciado desde el origen. No podemos avalar unas elecciones que fueron a todas luces injustas, controversiales y que se pueden criticar mucho desde el mismo sistema. No podemos decir que haya sido completamente libre la elección de la presidenta”, remarcó.

Agregó: “Tampoco estamos de acuerdo en los modos violentos en que se le quitó y ahora con temor escuchamos esta situación de que será reinstalada (…) a veces las leyes se quedan cortas ante las personas y a veces no miramos a las personas”.

La Sala Superior del TEPJF ordenó el 17 de este mes reinstalar a Rosa Pérez, quien renunció el 26 de mayo pasado por presiones de sus opositores y de autoridades estatales, luego de que un grupo de inconformes retuvo al presidente del Congreso del estado, Eduardo Ramírez Aguilar y al diputado local, Carlos Penagos. En su lugar había sido designado el síndico Miguel Sántiz Alvarez, quien, según el fallo judicial deberá de dejar el cargo.