Las 32 colonias de San Pedro Garza García, que a través de sus presidentes se oponen a que el Alcalde Miguel Treviño De Hoyos y su cabildo de paleros -salvo 5 honrosas excepciones- agandalle más de $100 millones de pesos del presupuesto de participación ciudadana, representan la friolera de 75,000 habitantes de dicho municipio, de un total estimado en 140,000.

Y contra lo que se supone, dos terceras partes de esas colonias no son de las zonas pudientes, sino de sectores del centro y la periferia con densidades de población tan tupidas, que necesitan al triple los recursos que el Ayuntamiento había destinado a obras cuya prioridad y destino serían definidos precisamente por los vecinos y no -otra vez perdón que insista- por los paleros de que se rodeó el primer alcalde “independiente” del otrora municipio más seguro de México.

Cuenta la leyenda que un coronel se levantó en armas contra Alvaro Obregón y cuando le informaron se sorprendió: “Qué raro, no recuerdo haberle hecho ningún favor”.

Les platico esto porque pareciera que algún enemigo dentro de las filas del alcalde -a quien a lo mejor, como Obregón, no le ha hecho ningún favor- se le está “levantando en armas” al sugerirle que se monte en la ola del corona virus para quitarles a los vecinos la decisión sobre el uso de los $100 millones de pesos que estarían destinados a obras y servicios públicos que mejoren sus calidades de vida.

¿Quiénes votaron a favor de tal estropicio, en la sesión del Cabildo donde se trató este tema? Los síndicos Francisco Juan Garza Barbosa y la 2ª, Valeria Guerra Siller.

También le siguieron el jueguito los Regidores José Mario Garza Benavides, 1º; la 2ª, Mónica Lucía González Martínez; el 3º, Javier González Alcántara Cáceres; la 4ª, Daniela Nohemí Gómez Guerrero; Venecia Guzmán Elizondo, 8ª; Eduardo Armando Aguilar Valdez, 7º; y el 5º, -agarre aire, por favor- Alejandro Alberto Carlos Páez y Aragón.

En contra se pronunciaron los Regidores Juan Gabriel Ramírez Conde, 11º; Karla Flores Hernández, 10ª;  Brenda Tafich Lankenau, 12ª; Ernesto Javier Chapa Calvillo, 9º; y María Marcela Dieck Assad, 6ª, quien al final de la sesión del Cabildo donde se aprobó el atropello descrito, leyó una carta a nombre de los presidentes de 25 colonias que exigen al Alcalde que no viole la ley al despojarlos de un fondo que es para mejorar la calidad de vida de esas comunidades.

Ahora sí, como decía Jack El Destripador en sus gustadas y muy nutridas clases de anatomía en la Universidad de Dublín: Vámonos por partes:

Durante sus meses de campaña, Miguel Treviño De Hoyos -quien formó parte del fallido gobierno del Bronco Rodríguez- se agenció la simpatía de los votantes sampetrinos gracias al corte ciudadano de sus propuestas.

Hijo del ex líder panista, Humberto Treviño Landois, alardeó de un halo “independiente” a pesar de que esa marca política quedó chamuscada por quien fuera su jefe en los primeros meses del gobierno que arrancó en el 2015 y que millones queremos que ya termine por el bien de Nuevo León.

Sorteó un sinfín de dificultades, como la demanda que interpuso Rebeca Clouthier Carrillo, quien fuera su principal contendiente a la alcaldía de San Pedro.

Se puso los tenis de amarillo y verde fosforescentes; fue arropado por algunos de los santones panistas y merced a una ingeniosa campaña publicitaria logró arrebatarle al PAN la joya de la corona después de 30 años de hegemonía blanquiazul.

Esos factores fueron importantes en su victoria, pero no los decisivos, porque estoy seguro de que habérsele pegado a la gente y sus necesidades, fue clave para que se convirtiera en alcalde.

Se les supo meter a los presidentes de las colonias, a los de las zonas ricas y a los de las más desfavorecidas del municipio.

Apenas comenzó, se metió en problemas al designar como secretario de seguridad pública a un cartucho quemado, Felipe Gallo, quien es objeto hoy de un Código Amber porque desapareció desde que fue integrado al equipo de Gertz Manero en la FGR, provocando con ese nombramiento graves fricciones con Durazo -el de la Guarida Nacional- y con la mismita Sedena.

Volvió a regarla cuando le dio la razón a Gallo y despidió deshonrosamente al prestigiado militar Omar de Paz como director del C4 sampetrino.

Otro desacierto de Miguel fue deshacer de un plumazo más de 30 años del avance cultural de San Pedro, al no sostener en el puesto a gente clave en esas lides como Enrique Javier González Cisneros y Lupita Treviño, y hacer un galimatías al fusionar en una sola secretaría las áreas de cultura, educación, deportes, anexas, conexas y similares y dársela a una doctora en educación del Tec de Monterrey que de cultura sabe lo que su jefe de astrofísica.

Debido a esa pifia, pregúntenme dónde quedó la actividad cultural del municipio. Vaya, hasta la Cineteca de San Pedro que tenía cinco años de jalar audiencia en Plaza Fátima gracias al empuje de José Luis Solís y Damián Cano, fue desaparecida por la “super secretaria” Martha Sañudo para poner a jugar a las exposicioncitas a una caterva de improvisados que terminaron peleándose con los artistas del municipio, del Estado y de buena parte del País.

Por más crema que le ponga a sus tacos, Miguel ya no es alcalde del municipio modelo que fue San Pedro en seguridad y servicios públicos.

Mientras por un lado les quita a los vecinos $100 millones de pesos que deberían ser ejercidos para mejora de sus colonias, subió la nómina municipal a $200 millones de pesos, algo inédito en la historia del municipio.

Y en este rubro cometió un error más, al no pedirle al Tesorero Rafael Serna que siguiera en el puesto, a pesar de haber entregado una finanzas sanas y transparentes.

Entonces, por copiarle a MALO sus malas artes de despedir a los buenos de la administración pasada, poner a sus achichincles y jugarle al novedoso, Miguel copia también al dueño de la 4T, al querer usar los $100 millones de pesos en dádivas compra votos con el pretexto del corona virus.

Por lo pronto, si no recapacita, que se vaya despidiendo de 75,000 votos… o muchos más, si apenas termine la pandemia nos sale con que quiere competir por la gubernatura de NL.

CAJÓN DE SASTRE

“Lo dicho, el interés tiene más patas que un ciempiés”, dice la irreverente de mi Gaby.

placido.garza@gmail.com

Plácido Garza (Irreverente)

Nominado a los Premios 2019 “Maria Moors Cabot” de la Universidad de Columbia de NY; “SIP, Sociedad Interamericana de Prensa” y “Nacional de Periodismo”. Es miembro de los Consejos de Administración de varias corporaciones. Exporta información a empresas y gobiernos de varios países. Escribe diariamente su columna “IRREVERENTE” para prensa y TV en más de 40 medios nacionales y extranjeros. Maestro en el ITESM, la U-ERRE y universidades extranjeras, de distinguidos comunicadores. Como montañista, ha conquistado las cumbres más altas de América.