Tomada de Internet
Ricardo Gareca fue blanco de un coche bomba pero no lo pudo concretar

Ricardo Gareca es amado por el pueblo peruano luego de regresarlos a una Copa del Mundo después de 36 años, sin embargo ese sueño pudo no concretarse por culpa de Pablo Escobar. 

En la década de los ochenta, el argentino jugaba con el América de Cali y fue gracias al futbol que pudo salvar su vida.

"Ricardo Gareca siempre estuvo en la mira de Pablo Escobar, sin embargo, no llegaron a él. El amor por el futbol del Patrón salvó a Ricardo Gareca, pues a él y a los otros jugadores de América de Cali se contempló colocarles un carro bomba, ya que el Cártel de Cali le colocó un carro bomba a la familia de Pablo", relató el Popeye, un sicario de Escobar al diario peruano El Popular.

El exsicario también afirmó que "Incluso secuestró a jugadores de Cali para que entregaran a los Rodríguez, y como no cooperaron mataron a la familia de Pedro Enrique Sarmiento, quien actualmente trabaja como comentarista en el Gol Caracol".

Gareca jugó en el equipo colombiano en 1985 y logró un par de campeonatos con el equipo "rival" de Pablo Escobar, que era propiedad de sus enemigos. 

El "Popeye" relató que el narcotráfico se adueñó del futbol colombiano. "Todos compraban árbitros. En Colombia había mafia en el futbol", dijo.

"La mafia dañó mucho al futbol colombiano. Pablo Escobar tenía el control de DIM, el Nacional, así como Gonzalo Rodríguez Gacha, socio del patrón, tenía al Millonarios; los hermanos Gaviria al América de Cali, pero todos hicieron que el futbol fracase. Ahora Atlético está con la marca Postobón, Millonarios con accionistas industriales de Bogotá, y América de Cali con empresarios", afirmó "Popeye".