Las personas más ricas del mundo no heredaron lo que tienen, sino que lo ganaron con el sudor de su frente

Fue el caso de tres grandes emprendedores: Bill Gates (fundador de Microsoft), Jeff Bezos (fundador de Amazon) y Carlos Slim Helú (el multimillonario mexicano).

La mayoría de los ricos no recibieron su fortuna de la familia en la que nacieron, ni tampoco se ganaron la lotería. Ellos simplemente hicieron las cosas de manera diferente. Ese fue su denominador común: pensar y actuar de manera diferente, pero sobre todo tener hábitos distintos a los demás. Y otro punto importante: todos comenzaron desde cero.

El elemento principal

Entonces, ¿con sólo cambiar ciertos hábitos podemos hacernos ricos? 

No es tan simple, pero la gente rica tiene hábitos que los llevaron ahí y que usted puede adoptar. 

Por ejemplo, los ricos tienen la costumbre de hacer una lista de las cosas que van a llevar a cabo durante el día; se levantan tres horas antes de irse a trabajar; leen al menos 20 minutos; ven la tele media hora, se alimentan de manera saludable y se ejercitan 20 minutos al día. 

Se pueden dar muchos consejos sobre la acumulación de riqueza. Pero tampoco hay que perder de vista que el sistema está diseñado para que algunos se vuelvan ricos.

Por ejemplo, en países como el nuestro la acumulación de riqueza y de poder son dos circunstancias que van de la mano y coadyuvan para que la desigualdad aumente. Por ejemplo, las leyes se hacen a modo, se manipulan las elecciones, se moldean las ideologías, se vulnera la democracia y se margina la población más necesitada.

Esos son los vicios del sistema que suelen llevar al enriquecimiento de algunas personas. 

Pero esa no es una vía recomendable para enriquecerse. Para hacerse rico y crear la riqueza que nos permita lograr un país más noble, no queda más remedio que levantarse temprano y ponerse a trabajar.