Todo parece indicar que la Federación está “castigando” de más a los estados, no solamente recortando sus presupuestos históricos, sino reteniéndoles el dinero que ya fue asignado.

De acuerdo con datos del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados, procesados a partir de la información de Estadísticas Oportunas de Finanzas Públicas, emitida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la totalidad de las entidades federativas mexicanas han sufrido este año un “recorte” en el dinero que reciben de la Federación.

Lo interesante del tema es que, de acuerdo con los especialistas de dicho Centro, la disminución sufrida en las transferencias de recursos a los estados deriva de una “baja recaudación”.

Y el punto es interesante porque, durante el discurso pronunciado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, con motivo de su Segundo Informe de Gobierno, este afirmó que “la recaudación de impuestos se mantuvo prácticamente igual que en 2019”.

No dio cifras, ni refirió variaciones porcentuales específicas. Pero afirmó categóricamente que, en todo caso, la variación respecto del año anterior no sería significativa.

¿Por qué entonces, si el Presidente asegura que la recaudación, en el peor de los casos, bajó de forma poco significativa, las entidades del país están sufriendo disminuciones en las transferencias que se les hacen, superiores al 10 por ciento de lo presupuestado?

En el caso específico de Coahuila, y con datos al último día de julio pasado, el “recorte” en las transferencias ha sido de 595 millones de pesos, equivalentes a más del 11 por ciento de los recursos que se tenía previsto recibir, de acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación.

Aquí conviene recordar que ya de por sí, a Coahuila se le había “castigado” con una disminución en su presupuesto respecto de 2019, lo que en su momento generó un señalamiento hacia la Federación.

Adicionalmente es preciso señalar que, como lo ha publicado VANGUARDIA, la Federación está destinando menos dinero para atender los rubros que corresponden a oficinas del Gobierno de la República en nuestra entidad, lo cual también constituye un recorte en el dinero que se destina a atender las necesidades de los coahuilenses.

Finalmente debe considerarse que el Gobierno del Estado se ha visto obligado a reasignar cientos de millones de pesos de su presupuesto original para atender la contingencia sanitaria provocada por la pandemia del Coronavirus, lo cual implica sacrificar lo originalmente destinado a otros rubros.

Así las cosas, y más allá de que -teóricamente al menos- siempre es posible lograr eficiencias presupuestales, todo pareciera indicar que la Federación está “castigando” de más a los gobiernos estatales, no solamente recortando sus presupuestos históricos, sino reteniéndoles el dinero que ya se les había asignado en el presupuesto de este año.

Valdría la pena que el Gobierno de la República aclare en este sentido si la afirmación del Presidente, en el sentido de que la recaudación no ha variado, es cierta o no. Y en caso de que lo sea, explique entonces por qué se pretende justificar el recorte a las transferencias a estados en una presunta disminución en la recaudación.