Atención. Los usuarios que acuden a “La Maquinita” a ejercitarse o a pasear piden mayor vigilancia de las autoridades. Fotos: Roberto Armocida / Orlando Sifuentes
El parque ha sido descuidado por las autoridades; usuarios son los afectados por el deterioro de las instalaciones

A pesar de que hace tres años fueron rehabilitados varios espacios del parque Óscar Flores Tapia, mejor conocido como “La Maquinita”, a la fecha este lugar presenta de nuevo daños en su infraestructura por parte de los usuarios y falta de mantenimiento que se atribuye a las autoridades, esto se comprueba al hacer VANGUARDIA un recorrido por las instalaciones. 

Si bien las canchas deportivas que fueron habilitadas con pasto sintético continúan en buen estado, esto no es así con las mallas perimetrales y barandales que se colocaron, los cuales fueron dañados. 

Descuido. La alberca tiene basura y agua estancada. Fotos: Roberto Armocida / Orlando Sifuentes

En el extremo oriente del lugar sólo hay un pequeño acceso al parque que se habilitó sobre la malla, es justamente este material el que está en malas condiciones. 

Si bien es cierto que la maleza se aprecia en buena parte del parque, es justo en esta parte donde el problema es mayor, con el riesgo latente de la fauna nociva, tomando en cuenta que a unos metros de ahí se ubica un arroyo. 

Marca. Las instalaciones lucen grafiteadas. Fotos: Roberto Armocida / Orlando Sifuentes

Aunque en 2013 se emprendió el proyecto para dar una nueva cara a “La Maquinita”, la alberca quedó en el abandono, la cual está sin uso, grafiteada y con agua estancada en su interior, situación que pudiera generar enfermedades. 

Otro aspecto es que la pista de trote habilitada alrededor de la cancha de futbol mayor fue modificada, en lugar de cubrirla con arcilla como en alguna época estuvo, ahora sólo es una especie de asfalto suelto que no es el material más idóneo, además este lugar en específico carece de alumbrado. 

Acción. Las mallas metálicas fueron destrozadas. Fotos: Roberto Armocida / Orlando Sifuentes

También es común ver material de construcción ya inutilizable y escombro al interior de estas instalaciones, lo que representa un gran riesgo ya que alguien pudiera resultar lesionado, especialmente los niños. 

Aunque son pocas las personas que acuden al parque, particularmente por la mañana, quienes ahí se encontraban durante el recorrido pidieron a las autoridades una mayor vigilancia para evitar que pandilleros destruyan algo que sí aprovechan otras personas, ya que es un parque que han usado los saltillenses por varias generaciones.