Su enorme talento la llevó a trabajar con Michael Curtiz o Alfred Hitchcock. Foto: Archivo
La actriz, que hace dos meses celebró su cumpleaños número 97, falleció en su casa de California. Su brillante trayectoria queda en la memoria colectiva y se convierte en leyenda, una que amó a los animales

Pocas son las sonrisas que quedan grabadas en la memoria. Así pasa ahora con Doris Day, la actriz y cantante que conquistó Hollywood de una forma inigualable y que murió este lunes en su casa de California. Varias veces confesó que su arma secreta era reír, a pesar de que su vida personal estuvo llena de altibajos, incluso era una ferviente amante de los animales, se especula que la razón era porque muchas personas la habían decepcionado. Doris Day, cuyo verdadero nombre era Doris Mary Ann Kappelhoff, tenía 97 años y fue hace poco que contrajo un caso grave de neumonía. A través de un comunicado, la Doris Day Animal Foundation confirmó la noticia de su deceso y confirmó que la actriz “había gozado de una salud física excelente para su edad”.

Hace dos meses la actriz había celebrado su cumpleaños, y a pesar de que en el 2012 lanzó un disco con canciones que había estrenado en el pasado  (desde principios de la década de los ochenta), prefería mantener un perfil bajo y vivía tranquila en su propieda de 11 acres en Carmel, California, donde dedicaba la mayor parte de su tiempo a su organización de caridad.

Day tuvo una vida que le dio tanto buenas como malas noticias. Tres de sus cuatro matrimonios terminaron en divorcio, y su tercer esposo (y manager) Martin Melchor murió y la dejó en bancarrota, hasta que ella demandó y reclamó más de 20 millones de dólares de los negocios con su pareja. A pesar de su inmensa popularidad - en la década de los sesenta fue la estrella en el top o número uno a nivel mundial- Day fue en diversas ocasiones muy subestimada, y, culpando su miedo a los viajes en avión, rechazó muchos premios y reconocimientos, incluyendo un Oscar Honorario y el Kennedy Center Honor. Pero hubo un premio que nunca perdió: su desenfrenado amor y adoración al público.

Música y películas

Doris Day nació el tres de abril de 1922, hija de un profesor de música en Cincinnati y una ama de casa, la soprano con “voz de cristal” cambió su nombre de adolescente, cuando comenzó a cantar en la radio. Después de apariciones en los shows de Big Bands of Barney Rapp y Bob Crosby, se unió a Les Brown’s Band y su primer éxito con dicha agrupación fue “Sentimental Journey”.

Ya en solitario, en 1947, audició de manera exitosa para Warner Bors. Y al siguiente año fue seleccionada para el intento del estudio de ser rival en cuenta a musicales románticos, de MGM, la especialidad de ésta productora.

 

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Para mediados de los 50’s le llegaron mejores papeles con otros estudios. Lo que incluye, lo que ella consideraba su mejor filme, “Love Me or Leave Me de 1954, una cinta biográfica de la cantante Ruth Etting, que vivió bajo las órdenes de su controlador esposo. (Day vivía al paralelo éste drama en su vida real). En 1956, para Alfred Hitchcock, protagonizó junto a James Stewart la cinta “The Man Who Knew Too Much”, en donde se introdujo la canción ganadora del Oscar, y que es su sello distintivo, “Qué Será Será”.

En 1959 fue por primera vez emparejada en la pantalla grande con Rock Hudson, en la comedia romántica “Pillow Talk”, que resultó en su única nominación al Oscar como Mejor Actriz, y que además fue un éxito en taquilla.

Siguieron otros dos proyectos con Hudson (y algunos otros con Tony Randall), también llegó a compartir pantalla con Cary Grant, James Garner y Rod Taylor.

Amaba reír

A medida que los 60's se terminaban, Day regresó a la televisión, siendo obligada por un contrato que su último esposo Melchor había firmado sin que ella supiera. En la cadena CBS tuvo el The Doris Day Show, que comenzó en 1968 y finalizó en 1973.

Para Day, como dijo a la revista People en 2011, su gran pérdida fue en el 2004, cuando su hijo murió a causa de un melanoma. Se trata del productor musical Terry Melcher.

 

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“Lo tuve cuando tenía 18 años, así que éramos como hermanos”, dijo Day, para quien fue muy duro pasar por eso. “Pero lo llevo conmigo”, confesó.

El humor y la risa fueron parte de su vida. “Amo reír”, dijo la estrella que hizo reír a otros y los puso a cantar. “Es la única manera de vivir. Disfrutar cada día, porque ¡no va a regresar!”.

Tómelo en cuenta

Fue una cantante y actriz. Activista en pro de los derechos animales. La viva representación del optimismo estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial.

Hizo 39 películas, pero su labor en televisión y sus discos le granjearon una gran popularidad.
(Con información de People EU)