Pero no se puede decir... Que lo hizo Ángela Aguilar para encender el "ambiente". Lo cantó con estilo, calidad y sentimiento, y se diga lo que se diga, lo interpretó completo, y sin que se le olvidara la letra, como le sucedió a sus antecesores, que quedaron en ridículo, y ella no, que al cambiar el tono hizo que vibraran de emoción propios y extraños, que abarrotaron la arena donde boxeó y ganó el Canelo, y hay que dejar claro: que siempre habrá un prietito en el arroz, lo que no le "quita" sabor.