Pero no se puede decir...Que son pocos quienes la "tienen". En los momentos críticos, en la incertidumbre y en la enfermedad, es cuando más se requiere, pero es cuando menos la tenemos, pero de plano cuando se pierde, se entra en un estado de desesperación, que pocos llegan a soportar, sin embargo, dentro de lo posible, es necesario procurar el control, además de tener nervios de acero para seguir adelante en las "buenas" y en las malas.