“El todo es más que la suma de sus partes”. 

Aristóteles

Ya los antiguos griegos habían empleado este vocablo para referirse a la cooperación, al concurso de fuerzas que luego los romanos adoptan como colaboración, y en nuestros días ha sido acuñado en diversos campos desde la biología, la química, la física y la psicología, hasta el ámbito empresarial, en el que se ha popularizado como estrategia para mejorar la productividad, como lo señala Stephen Covey: “La sinergia es estimulante. La creatividad es estimulante. Es extraordinario lo que pueden producir la apertura y la comunicación. Las posibilidades de que se produzca una ganancia verdaderamente significativa, un progreso importante, son tan reales que vale la pena correr el riesgo que esa apertura entraña”. 

Y la danza no es la excepción, desde sus inicios, ha sido eminentemente colectiva, inherente a la naturaleza gregaria del ser humano, y en su evolución constante, que la ha llevado a la representación escénica, sin duda, la exacta fusión de los elementos que conforman una puesta en escena, (coreografía, música, escenografía, vestuario, etc) ejemplifican perfectamente la “acción de dos o más causas cuyo efecto es superior a la suma de los efectos individuales”.

Por otra parte, hemos comentado anteriormente acerca de la disgregación en la que trabajan las diferentes agrupaciones, ocupadas en la formación de sus bailarines y en la creación de sus propios espectáculos, en ocasiones ajenos a la labor de sus iguales. Aunque existen algunos foros como encuentros, concursos y congresos que persiguen dicho objetivo, todavía dista de alcanzarse la consolidación de la danza local como un gremio interactivo y participativo.

Por eso más allá de la riqueza del Cascanueces como espectáculo dancístico integrado, es una buena idea convocar a los cerca de 100 grupos, escuelas y academias locales en torno a un mismo proyecto escénico, la participación de bailarines de diferentes fuentes, sin duda enriquecerá un espectáculo que se ha convertido en tradición para los Saltillenses, derramando beneficios en todos los sentidos:

Es una oportunidad para los estudiantes y bailarines en formación de participar en una producción completa, junto a otros estudiantes, compartiendo el escenario también con bailarines profesionales; abordando el repertorio tradicional de la danza clásica y trabajando con nuevos maestros y coreógrafos, aunado a la oportunidad de presentarse junto a la Orquesta Filarmónica del Desierto.

Participar en una audición, enfrenta a los estudiantes a un reto que demanda un mejor desempeño, les permite conocer el nivel propio y el de sus pares, y la exigencia técnica de un montaje de este tipo.

La integración de bailarines que provienen de diferentes estilos de formación y trabajo, enriquece al espectáculo, en términos de la calidad de los elencos, al seleccionar a lo mejor y garantizar la mayor pureza técnica y artística en su ejecución.

Y finalmente, la acción de hermanar a los amantes de la danza, disolver cualquier barrera y comenzar a sumar a favor del mismo fin, sin duda, el público saltillense también ganará con este importante esfuerzo, que aunque no será sencillo, como bien menciona Covey: vale la pena correr el riesgo.

Para bailarines interesados, el Instituto Municipal de Cultura, a través de su Coordinación de Danza, ha lanzado la convocatoria sobre las audiciones para conformar el elenco de la puesta en escena de “El Cascanueces 2020” el próximo viernes 20 de septiembre en las instalaciones del Centro de Estudios Dancísticos del IMCS, ubicado en Gral. Cepeda Sur #367 Zona Centro. Para mayores informes, pueden comunicarse a los teléfonos 8442032358 y 8442199515.