Y para hacerlo realidad, escoger los medios más aptos. Descubrir el obstáculo principal y usar el medio mejor para removerlo. Si esto se aplica a un sufragio de representación se podrá confiar en haber logrado un proceso aseado y eficiente.

La salud democrática se consigue con procedimientos inteligentes y evitando todo lo anti-ético, con una rectitud ciudadana virtuosa y consciente.

Podrán los resultados favorecer la preferencia mayoritaria de unos y no de otros. Así se llega a la “cracia” del “demo”. Y después de cualquier mayoría evitar las envidias y resentimientos. Es buena virtud cívica solidarizase con los elegidos para lograr avances y realizaciones que ya no serán de partido sino de gobierno para el bien del país. Ser mayoría en un órgano de representación no es ocasión para usar mayoriteos para todo. Saber ceder y conceder es la mejor actitud para llegar a acuerdos valiosos aunque no sean unánimes.

DE NARANJA A VERDE

Solo es posible con los medios ya conocidos para la mitigación. Las fiestas son el riesgo más grande porque se quieren vivir como paréntesis, como excepciones. Ni distancia ni desinfección suficiente, ni mascarilla para no contagiar. Que siga la fiesta el modelo habitual como si no hubiera pandemia. Esto, en los próximos días, aumentará la cifra de contagiados. Y el naranja se parecerá más al rojo que al verde. Y la velocidad que se usará será la reversa.

La gente sueña ya en un mundo de inmunidad. Cuando todos seamos inmunes será posible la normalidad sin tantas precauciones. Los vacunados ya no podrán contagiar. Las vacunas suponen el tiempo y las aplicaciones suficientes para asegurar que no haya contraindicaciones. El rojo confinamiento, pasando por el tono naranja, irá tomando la verde tonalidad de la salida y del encuentro.

QUEMAR LO SAGRADO

El repudio es creciente. Como sucedió en París con Notre Dame, impresionó en Chile el video de la Torre envuelta en llamas, cayendo de su altura y destruyéndose. Los radicales extremistas optaron por la profanación, presentando el escandaloso signo de quemar lo sagrado.

Se ataca el derecho a creer. Es grave atentado contra la libertad religiosa en una comunidad en que se han dado eventos y manifestaciones de valores auténticos religiosos. Encapucharse para actuar es un acto criminal desde el anonimato que supone cobardía e irresponsabilidad.

DIMINUTIVO UNIVERSAL

Sigue siendo objeto de cuidadosa reflexión y estudio la última encíclica del Papa Francisco. “Fratelli” es diminutivo de frater. Como si dijera: pequeños hermanos y el adjetivo “tutti” es calificativo de universalidad en que no hay exclusiones. Es al mismo tiempo ternura y amplitud sin límites. El número 8 de ese documento ha despertado muchas aportaciones valiosas para reforzar una auténtica fraternidad en el mundo.

“Anhelo en esta época que nos toca vivir, reconociendo la dignidad de cada persona humana, podamos hacer renacer entre todo un deseo mundial de hermandad.

“Entre todos: he aquí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura.

“Nadie puede pelear la vida aisladamente. Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia adelante.

“¡Qué importante es soñar junto! Solo se corre el riesgo de tener espejismos en los que ves lo que no hay. Los sueños se construyen juntos.

“Soñemos como una única humanidad, como caminantes de la misma carne humana, como hijos esta misma tierra que nos cobija a todos. Cada uno con la riqueza de su fe o de sus convicciones, cada uno con su propia voz, todos hermanos”...