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James Jackson admitió haber atacado con la espada a Timothy Caughman, de 66 años, en marzo de 2017 después de que acechara a varios hombres negros en la Ciudad de Nueva York.

NUEVA YORK.— Un supremacista blanco se declaró culpable el miércoles de haber matado con una espada a un hombre negro, en un hecho de violencia que según las autoridades tenía el propósito de incitar una guerra racial en Estados Unidos.

James Jackson admitió haber atacado con la espada a Timothy Caughman, de 66 años, en marzo de 2017 después de que acechara a varios hombres negros en la Ciudad de Nueva York.

Jackson, que es blanco, dijo a la policía que vino desde Baltimore para perpetrar el atentado porque Nueva York es la capital mundial de los medios de prensa. Afirmó que el homicidio constituía una práctica para continuar atacando personas negras.

Por haberse declarado culpable de seis cargos, entre ellos homicidio y delitos de odio, Jackson, de 30 años, podría ser condenado a prisión perpetua sin derecho a libertad condicional cuando le dicten sentencia el 13 de febrero.

Ante la jueza Laura Ward, el acusado respondió de manera tranquila y serena "es verdad" a la pregunta de si estaba armado con una espada y dos cuchillos cuando comenzó su cacería de personas negras en el centro de Manhattan.

Jackson se declaró culpable semanas después de que Ward dijera en un fallo que los jurados escucharían la confesión detallada del acusado. El abogado de Jackson dijo que el procesado se declaró culpable a pesar de la recomendación en contrario a sabiendas de que podría enfrentar una sentencia obligatoria de prisión perpetua.

Caughman, recordado como un caballero y buen vecino, se encontraba solo y recogía botellas para venderlas cuando fue atacado con la espada por la espalda. Caughman llegó tambaleándose y sangrando a una estación de policía y falleció en un hospital.

Cyrus Vance, fiscal federal de Manhattan, dijo que se trataría de una condena histórica. Informó que el juicio es el primero en Nueva York bajo la ley estatal de "homicidio como delito de terrorismo". Sin embargo, advirtió que el juicio no "revertirá el alarmante incremento del nacionalismo blanco en América".