Contar los días, las horas, ¡tal vez ahora! Días, meses, años, décadas y la búsqueda no tiene pausa. El domingo 30 de agosto es el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, establecido por la ONU, en donde se ve como una práctica política de terrorismo represor, o bien como el acoso de los defensores de los derechos humanos, los parientes de las víctimas, los testigos y los abogados que se ocupan de los casos de desaparición forzada.

Hace 4 años, mediante el Centro Diocesano para los Derechos Humanos se decretó el 30 de agosto, como el “Día Diocesano para las Personas Víctimas de Desaparición Forzada”. 

Desde su inicio hasta ahora, la búsqueda de las víctimas ha encontrado grandes obstáculos institucionales y sociales pero éstos no han podido minar la firmeza, la energía y la resistencia de las familias que continúan su lucha de manera por demás audaz y diligente. 

Este año con la aparición del COVID-19 las barreras institucionales se han reforzado hasta pretender frenar los procesos de búsqueda e investigación deteniendo las indagaciones y hasta la sociedad confinada manifiesta creciente indiferencia hacia esta problemática, lo que puede inducir al olvido y hasta una mayor demora de los procesos de justicia. 

En Coahuila el número de desaparecidos es incierto. El gobierno de Rubén Moreira, omiso e ineficiente en su función, no presentó resultados en las investigaciones y acciones de búsqueda para dar con el paradero de los desaparecidos en Coahuila, además del engaño proferido por un subprocurador de haber localizado a más de 2 mil personas de lo cual no presentó prueba documentada alguna, afirma Fundec, igual denunciaron el trato despectivo a las familias, que finalmente son las que podrían aportar pruebas para integrar los expedientes. Estas son algunas muestras de una justicia ineficaz e ineficiente.

Articular, planear, organizar eso es lo que han hecho estas osadas madres y hermanas, estos hombres intrépidos y audaces a quienes el infortunio y la adversidad no  los vencen; el infortunio de no ser oídos, la desgracia de ser ignorados o atendidos a medias por las autoridades de todos los niveles, ello los ha lanzado a abrazar con tesón y firmeza la búsqueda de sus seres queridos desaparecidos poniendo en riesgo sus vidas en Coahuila y en México. 

Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y Fundem proponen que este domingo 30 se realicen algunas de las siguientes acciones y que este día no pase desapercibido.

1.- Hacer conciencia de la problemática de la desaparición forzada por medio de la predicación o de los avisos parroquiales.

2.- Colocar un monumento con fotografías de personas desaparecidas y algún mensaje escrito (por ejemplo: “¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, “¡Por una búsqueda incansable!”).

3.- Nombrar en las intenciones de la misa a algunas personas desaparecidas, sean miembros de familias de la propia parroquia o de familiares del Fundem.

4.- Favorecer que la comunidad se una en la oración por las desaparecidas y los desaparecidos. 

5.- Invitar a la misa especial por las personas víctimas de la desaparición forzada, que presidirá nuestro obispo, don Raúl Vera López este domingo 30 a las 13:00, la que se transmitirá en vivo por las redes sociales de la Diócesis de Saltillo en Facebook y YouTube.

Fundec agradece el apoyo e invitan a todos a que participen fraternalmente en las diferentes acciones que estos días se realizan. Unamos en nuestro corazón solidarizándonos con nuestros hermanos y hermanas desaparecidas y con sus familias y alcemos nuestra voz para seguir clamando por la justicia y la verdad en la búsqueda de los que han padecido desaparición forzada.

Rosa Esther Beltrán Enríquez
Horizonte ciudadano