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Autoridades, principal obstáculo para denunciar ataques sexuales

CIUDAD DE MÉXICO.- El subregistro y la omisión de las fiscalías son los dos elementos principales que mantienen en la sombra la verdadera cifra de delitos sexuales en la Ciudad de México. De 2013 a 2016 se abrieron 10 mil 58 carpetas por alguna agresión de este tipo. Todos los días siete mujeres son atacadas sexualmente en alguna de las calles de la Ciudad de México. En este periodo la estadística no ha logrado disminuir.

En una de cada cuatro de estas averiguaciones está registrada la violación de una capitalina. Una estadística de dos mil 366 violaciones de 2013 a 2016. Cada año, 592 mujeres, en promedio, pasaron por el tortuoso camino de presentar una denuncia por este delito. Las delegaciones Cuauhtémoc, Milpa Alta, Xochimilco, Tláhuac e Iztapalapa tienen las tasas más altas. En promedio, 67 mujeres de cada 100 mil que viven en estas demarcaciones, fueron violadas en esos años.

El 2015 fue el más crítico. Las cifras oficiales reportaron la violación de 711 féminas. Especialistas aseguran que la estadística se queda corta en comparación de la realidad. De cada cinco violaciones, sólo una se denuncia, asegura la organización Semáforo Delictivo.

El trato que las autoridades les dan a las víctimas es lo que ha contribuido más a esta cifra negra. “¿Por qué ibas sola? ¿De qué manera ibas vestida? ¿Por qué no te acompañaba nadie? Son preguntas que encuentran las personas al denunciar. Esa revictimización es la razón de que no se denuncie; las personas que sufren violencia sexual no quieren ser tratadas de esta manera”, comenta Pamela Romero, investigadora del Inacipe.

INFLUYEN MIEDOS
Las cifras de violación en la capital registran apenas un aumento de 2% entre 2013 y 2016, de acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo, pero este ligero porcentaje, que podría considerarse una victoria, no es muestra de la realidad de las mujeres de la capital. En la Ciudad de México “cada tres minutos alguien es violado”, asegura Laura Martínez, directora de la Asociación para el Desarrollo Integral de Personas Violadas (Adivac).

El miedo y la culpa, generados por tabúes de la sociedad, también influyen en el silencio de las víctimas. “La persona violentada a menudo se siente culpable de provocar la agresión, de haber tomado cierta ruta, de transitar en la calle de noche. No se deposita la responsabilidad en quien ejerce la violencia”, explica la directora de Adivac.

Antecedentes. Eva fue violada por un compañero de trabajo. Siete meses después, su agresor sigue libre. / EL UNIVERSAL

El pequeño universo de denuncias en la capital es alarmante. Más de 10 mil carpetas de averiguación por delitos sexuales de 2013 a 2016. De estas, siete mil 608 son por “otros delitos sexuales”, categoría que el secretariado ocupa para agrupar acoso o abuso sexual. Este delito, considerado por los especialistas como una primera forma de ataque, duplica las violaciones. Cada año, dos mil mujeres denunciaron sentirse víctimas de este tipo de agresión. 

El caso de Eva
Un viernes de noviembre de 2016 Eva pensó que sería uno de los días más felices de su vida. Era su cumpleaños. Esa mañana un compañero del trabajo la invitó a comer. Todo fluyó normal hasta que se levantó para ir al sanitario. Después todo se volvió borroso. Cuando abrió los ojos, estaba semirecostada en el asiento delantero de una camioneta. Desnuda. “Quise bajarme, pero no podía mantenerme en pie”, recuerda entre lágrimas. Fue el inicio de un calvario que lleva más de siete meses.

Fue violentada más de una vez. La violó un “conocido”. La extorsionaron policías que la encontraron sin ropa en el vehículo. Y fue ignorada por las autoridades. Era su culpa por “no recordar”. Tres veces sintió que no valía nada. Todo en tan sólo un par de días.

Dos días después del abuso la mujer de 29 años presentó una denuncia contra su atacante: un compañero de trabajo al que tenía tres meses de conocer. Eva llegó con abogados de Consejo Ciudadano. El proceso duró 12 horas y, de acuerdo a su experiencia, fue un tiempo corto. “Si te ven acompañada, te atienden más rápido”, asegura. Pero a pesar del apoyo de la organización civil, Eva se enfrentó a las mismas barreras que la mayoría de las víctimas que denuncian delitos sexuales sufren: malos tratos de la autoridad y una continua revictimización. 

PANORAMA
-De enero a mayo se abrieron 856 averiguaciones por delitos sexuales. 
-El 30% de todos los registros de 2016. De estos, 146 fueron por una violación. 
-Dos de cada 10 agresiones fueron reportadas en la delegación Cuauhtémoc, demarcación que encabeza este tipo de delitos en la ciudad.