Las tres exequias formaron parte de los funerales de las víctimas mortales de las masacres ocurridas el pasado fin de semana en El Paso, Texas, y Dayton, Ohio

 DAYTON, EU.- Cientos de dolientes se congregaron en todo el país ayer para honrar las vidas de un estudiante de posgrado muy querido por sus amigos, un hombre que falleció en los brazos de su hijo y una madre que protegió de las balas a su bebé.

Las tres exequias formaron parte de los funerales de las víctimas mortales de las masacres ocurridas el pasado fin de semana en El Paso, Texas, y Dayton, Ohio.

Por la mañana se realizó un oficio por Saeed Saleh, un inmigrante eritreo.

En El Paso se oficiaba una misa de réquiem por Javier Amir Rodríguez. El estudiante de secundaria, de 15 años, fue recordado como un hábil jugador de futbol.

También se llevó a cabo el entierro de Jordan Anchondo, quien murió junto con su esposo, Andre, cuando protegían a su hijo de dos meses de edad. El bebé solo sufrió una fractura en un brazo.