Madrid.- ¿Y si Benjamín Agüero Maradona decide ser músico? ¿Y si opta por involucrarse en el mundo de la metafísica? El niño parece tener sellado su destino. Con apenas dos días de vida, el nieto de Diego Maradona e hijo de Sergio Agüero ya quedó preso de una parafernalia que aparenta encarrilar su futuro hacia la pelota de fútbol sin permitir espacio para la rebelión.
El nuevo integrante de la dinastía Maradona es al fútbol hoy en día lo que Shiloh Jolie-Pitt, la hija de los actores Brad Pitt y Angelina Jolie, es a la belleza estética.

La condición de nieto de uno de los mejores futbolistas de la historia e hijo de Agüero, uno de los grandes íconos de la actualidad del deporte en cuestión, provoca en torno al niño una fiebre difícil de afrontar. Desde las expectativas deportivas, hasta las monetarias. Benjamín nació el jueves con 3,660 kilos de peso. Ya es el socio número 94.805 de Independiente (club del cual eran hinchas su padre y su abuelo materno en sus infancias) y también es abonado del Atlético de Madrid, actual conjunto de su padre.

Encima, el fervor por adquirir su exclusividad ya está en la mente de varios involucrados en el fútbol: unas horas después del parto, el presidente del Atlético, Enrique Cerezo, bromeó con la posibilidad de fichar inmediatamente al niño. Un chiste que dejó en claro la obsesión que habrá sobre su figura durante los próximos años.

Incluso en Argentina quedó expuesta la preocupación acerca de la nacionalidad del bebé. Como si se tratara de la seguridad del futuro futbolístico, algunos medios recurren a la Ley Nacional No 346, en la que se afirma: "Son argentinos los hijos de argentinos nativos, que habiendo nacido en el país extranjero optaren por la ciudadanía de origen".

A su vez, en España se espera con ilusión la posibilidad de contar con el "Nieto de Dios" vistiendo la camiseta roja en un futuro.

La obsesión por Benjamín traspasa las fronteras. A falta de un análisis genético en el que se pueda estimar su capacidad atlética dentro de 20 años, ya se le ha realizado una carta astral. El bebé es de piscis, tiene ascendencia en Virgo y su signo lunar es Capricornio. Entonces, según explican los expertos, podría tener tendencias profesionales hacia las artes o las ciencias, según escribió el diario español "El Mundo" el viernes.

La única estrella histórica futbolística con la que comparte el signo es Zico, mientras que Fernando Torres, Samuel Eto'o y Didier Drogba también son piscianos. Por lo tanto, los interesados todavía pueden mantener la esperanza.

El nacimiento de Benjamín ha causado un revuelo en toda la familia. Mientras Claudia Villafañe -madre de Giannina Maradona- y la familia de Sergio Agüero comparten un piso en Madrid, la madrina Dalma -la otra hija del "10"- consiguió un permiso en la obra teatral "Taxi 2" para viajar a visitar a su sobrino.

Pero lo sorprendente es que hasta Diego Sinagra, el hijo no reconocido de Diego, reconoció su emoción por la llegada de su "sobrino".
"Estoy muy contento por la llegada de mi sobrino Benjamín. Siento a ese bebé como si fuera mi hijo. Yo quiero mucho a mi hermana Giannina y mi sueño es poder estar algún día al lado de ella y poder disfrutar de mi sobrino. A Agüero no lo conozco, pero como futbolista es mi ídolo", aseguró Sinagra.

Si hay que remontarse a la historia, los antecedentes de herederos de estrellas futbolísticas no son muy promisorios: Edinho, el hijo de Pelé, apenas llegó a ser portero del Santos, mientras que Jordi Cruyff, hijo de Johan, quedó muy lejos de su padre a pesar de que pudo jugar en el Barcelona y en el Manchester United.

Posiblemente, el caso de Benjamín se pueda asimilar al de Jaden Agassi, hijo de André Agassi y Steffi Graf. El pequeño estadounidense tiene apenas siete años, ya protagonizó una publicidad de la financiera Genworth en la que disputaba un partido de tenis junto al profesional Taylor Dent y aparece en varias casas de apuestas como el potencial ganador de un futuro Wimbledon.

Benjamín Agüero Maradona tendrá que debatirse con su historia familiar. El fútbol le abrió el camino desde que apenas vio la luz en la Clínica Montepríncipe. Ahora, sólo deberá afrontar su rol de famoso por inercia.