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Agencias
La letra de sus canciones de protesta ha sido citadas 186 veces por jueces de los Estados Unidos en sus fallos y por abogados en sus alegatos. Hasta los magistrados conservadores apelan a su poesía
Es bien conocida la influencia del compositor y cantante estadounidense, tanto en la música como en la juventud y los movimientos contestatarios de los años 60. Pero sorprende descubrir que su influjo se extiende a los tribunales, donde es frecuente que jueces y abogados citen versos de sus poemas en sus sentencias y argumentos.

La guerra de Vietnam. la discriminación racial y la injusticia social fueron algunas de las fuentes de inspiración de Robert Zimmerman, de nombre artístico Bob Dylan. Un informe del diario Los Angeles Times sostiene que el músico tiene un predominio absoluto en materia de preferencias poéticas entre quienes deben hacer cumplir la ley. Extraño destino el de ser recuperado por el establishment para quien bien podría ser descripto como un "cantante de protesta".

Alex Long, profesor de Derecho en la Universidad de Texas, estudió la influencia de la canción política en el mundo jurídico. "Un juez lleva una existencia más bien compartimentada, produce sus juicios en el aislamiento. Dylan era popular en la época en la cual los jueces de hoy llegaban a la edad adulta y buscaban su identidad. Cuando la ocasión se presenta, es tentador colocar un verso de su artista preferido, es una forma de mostrar singularidad", dijo Long a Los Angeles Times.

Analizando las bases de datos jurídicos en búsqueda de canciones citadas en las actas de tribunales estableció un top ten: Dylan quedó a la cabeza con 186 citas, lejos delante de los Beatles, con 74, y de Bruce Sringsteen con 69. Luego viene Paul Simon (59). Woody Guthrie (43), los Rolling Stones (39), los Grateful Dead (32), Simon & Garfunkel (30), Joni -Mitchell (28) y R.E.M. (27).

Una de las canciones más citadas es Subterranean Homesick Blues, que figura entre los diez grandes éxitos de Dylan. En media docena de fallos de las cortes californianas, aparecen dos versos de ese tema, usados a fin de dar a entender que no es necesario un perito para demostrar algo evidente a los profanos: "You don't need a weatherman/To know which way the wind blows" (No hace falta un meteorólogo / para saber de dónde sopla el viento).

Robert Lasnik -que era joven en los 60 y fan de los temas de Dylan- hoy es juez en Seattle. Según Los Angeles Times, "citó extractos de Chimes of Freedom (1964, Campanadas de Libertad) en un caso en el que estaba en juego la legalidad de un arresto sin procesamiento y de The Times They Are A-Changin (1963), grito de guerra del Movimiento por los derechos cívicos, en un juicio que hizo historia, en el que un empleador que quiso excluir los anticonceptivos de un plan de seguro médico fue condenado por discriminación sexual".

Los expertos legales que investigaron la influencia de Dylan en el ámbito judicial concluyeron que ningún otro músico ha sido tan citado en los tribunales como él. Desde los estrados más altos -la Corte Suprema de Justicia- hasta las aulas de clase donde se forman los futuros abogados, sus textos son usados "para comentar los descarríos de la ley". Sus canciones de protesta emblemáticas, como The Times They Are A-Changin' y Blowin' in the Wind inspiraron primero a quienes salían a las calles por la paz y los derechos civiles. "Sus baladas más potentes, The Lonesome Death of Hattie Carroll y Hurricane, inspiran hoy los «relatos jurídicos» de nuestra época, al mostrar hasta qué punto la música es capaz de expresar una idea", dice Carol J. Williams, la autora del informe.

La injusticia ha sido desde siempre inspiradora del arte: la pintura, la música, el cine, la literatura se han hecho siempre eco de la dureza de la condición humana, de la revuelta contra la arbitrariedad, de la voluntad de cambio y de la emoción ante el sufrimiento ajeno. Y el talento convierte al artista -en este caso al poeta- en el intérprete de todos.

Emergentes de una generación que vivió bajo el signo de la música de Dylan han llegado hoy a los estrados.

Michel Perlin, profesor de la New York Law School (escuela de Derecho independiente de la Universidad de Nueva YorK) citó temas de Dylan en unos 50 artículos publicados en diferentes revistas jurídicas. En su caso, la producción de este músico despertó su vocación por el Derecho.

Para Abbe Smith, profesora en la Georgetown Law School, la balada Hattie Carroll es "casi perfecta, a la vez que relato y lección". La canción denuncia una injusticia: William Zantsinger, un joven rico de la alta sociedad de Maryland fue condenado a sólo seis meses de prisión por haber matado a golpes a una camarera negra -Hattie Carroll- que demoró en servirlo.

Los fanáticos de Dylan que hoy dan clases de Derecho sumaron esta balada a sus clases. Lo mismo pasa con Hurricane, que cuenta la historia del boxeador Rubin Carter, condenado por triple homicidio en Nueva Jersey. El tiempo dio la razón al músico y a todos los que defendieron su causa, ya que una Corte lo exoneró tras pasar 19 años injustamente sentenciado. El caso es tomado como modelo de vicios de procedimiento y errores en la recolección de pruebas y la canción de Dylan es usada como ejercicio para los estudiantes. "All of Rubin's cards were marked in advance/ The trial was a pig-circus he never had a chance" ("Todas las cartas de Rubin estaban marcadas de antemano / El juicio fue un circo, él no tenía ninguna chance", escribió Dylan).

Lasnik, por su parte, apeló también al tema Chimes of Freedom en un proceso que implicaba a inmigrantes ilegales pasibles de expulsión que llevaban varios años en prisión:

 

"We ducked inside the doorway, thunder crashing

As majestic bells of bolts struck shadows in the sounds

Seeming to be the chimes of freedom flashing

Flashing for the warriors whose strength is not to fight

Flashing for the refugees on the unarmed road of flight

An' for each an' ev'ry underdog soldier in the night

An' we gazed upon the chimes of freedom flashing."

 

(Nos refugiamos bajo el porche mientras golpeaba el trueno

Y rayos grandiosos echaban las sombras con ruido

Parecían las campanadas de la libertad que brillaban

Que brillaban para el guerrero cuya fuerza es no combatir

Que brillaban para los refugiados en la ruta sin armas

Y para todos los soldados perdidos en la noche

Miramos brillar las campanas de la libertad)

 

Dylan, por su parte, prácticamente no ha elogiado a los jueces. Por el contrario, las referencias a ellos en sus canciones son, en su gran mayoría, para denunciar su corrupción y arbitrariedad.

Y, aunque su obra inspiró mayoritariamente a las corrientes progresistas y de izquierda, el músico también ha sido citado en fallos de la Corte Suprema de los Estados Unidos, firmados por magistrados conservadores. Por ejemplo, en 2008, el presidente de la máxima instancia judicial, John Roberts Jr., incluyó -aunque mal citada- la frase "When you ain't got nothing, you've got nothing to lose" ("Cuando no se tiene nada, no se tiene nada que perder", de Like a Rolling Stone), en un fallo que estableció que los operadores telefónicos públicos no podían iniciar procesos contra los usuarios.

Y el juez Antonin Scalia hizo referencia a Dylan al apercibir a sus colegas de la Corte Suprema porque demoraban la legislación sobre el derecho a la protección de la vida privada de los empleados que utilizan la dirección de correo electrónico de sus empresas, argumentó que "Decir que los tiempos cambian es un mala excusa para sustraerse al deber" (The Times They Are A-Changin').

Al enterarse de que el presidente de la Corte Suprema John Roberts había citado a Dylan, Robert Lasnik dijo: "¡Oh, no! Desde ahora, ya no será más cool..."