Emotivo adiós dan a Óscar Dainitin

Coahuila
/ 13 octubre 2021

“Esta capilla llena no es más que una muestra de todo el cariño que la gente tiene hacia mi papá”, expresó Martha Dainitín, hija del empresario, quien se mostró agradecida durante su discurso al finalizar la celebración del último adiós para Óscar Dainitín Talamás.

Con una misa celebrada en la Capilla Renacimiento, al norte de Saltillo, familiares, amigos, trabajadores y cercanos despidieron al empresario gasolinero Óscar Dainitin Talamás ayer martes, luego de que falleciera a causa del COVID-19.

Al momento de su deceso, el apasionado por los autos clásicos contaba con 65 años de edad y era socio fundador de la Asociación de Autos Clásicos de Saltillo; también era un gestor social que aportaba apoyo a causas sociales.

UN PADRE AMOROSO

Durante la ceremonia, sus hijos lo recordaron como un padre amoroso, sencillo, honesto, lleno de cariño para dar y con un legado de vida que compartió hasta el ultimo día.

“Tus hijos, familiares y amigos te deseamos un feliz descanso, que Dios interceda por cada uno de nosotros para que sigamos siendo una familia unida y que la semilla de amor que sembraste en nuestro corazón perdure en el tiempo”, expresó su hija Martha, quien estará a cargo de sus cuatro hermanos, hijos de Dainitin Talamás.

También agradeció en nombre de sus hermanos, a sus tías, a los hermanos de su padre, a sus familiares y amigos que permanecieron cercanos en todo momento, cuando su padre se encontraba luchando contra el COVID-19.

“A todas las personas que estuvieron pendientes de la salud de mi papá todo este tiempo, de nosotros, nunca nos faltó nada. Gracias a los trabajadores que se encuentran aquí, yo sé que para todos los presentes mi papá era una persona muy importante”, expresó Martha.

Recordó que en el momento de su muerte, Óscar Dainitín, su padre, le pidió hacerse cargo de sus hermanos, reconociendo que “no queda de otra”.

“Espero hacer las cosas la mitad de bien que él las hacía, muchas gracias por enseñarnos a vivir de una manera muy humilde, muy sencilla, por tener un corazón tan bueno, gracias por dejarnos hacer nuestra santa voluntad”, dijo.

APLAUSOS Y LÁGRIMAS

Al culminar la ceremonia fúnebre de despedida, Martha, Mariana, Óscar, Donaldo y Marcela rociaron agua bendita en el ataúd donde se encontraba el cuerpo humano de su padre, ya sin vida, para luego ser cortejado hasta la salida de la capilla entre aplausos, lágrimas y acompañado de todos sus seres queridos.