México, D.F. .- La organización Reporteros sin Fronteras (RSF) advirtió hoy que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SJCN) mexicana concedió "prima a la impunidad" al sentenciar que no hubo violaciones graves de las garantías individuales de la periodista Lydia Cacho por parte de un gobernador mexicano.
RSF manifestó en un comunicado "su profunda decepción" por la decisión del máximo tribunal, que determinó ayer que la periodista no sufrió violaciones a sus derechos cuando fue retenida de forma irregular a petición del gobernador del estado de Puebla, Mario Marín, por investigar un caso de pederastia.

El dictamen del Supremo, obtenido tras tres días de deliberaciones con seis votos a favor y cuatro en contra, concluyó que si bien se presentaron actos indebidos y algunas violaciones de garantías, no fueron suficientes para que el tribunal tome alguna decisión sobre el caso.

Cacho destapó una red de pederastia en el sureste del país en su libro "Los demonios del Edén", en el que vincula al empresario de origen libanés Kamel Nacif, un amigo cercano de Marín, y también al libanés Jean Succar Kuri, quien permanece preso en un penal a raíz de las revelaciones del texto.

Tras la publicación del libro la periodista fue apresada en diciembre de 2005 en el estado de Quintana Roo, en el Caribe mexicano, por policías de Puebla, los cuales la condujeron encapuchada a ese central estado mexicano, ubicado a 1.869 kilómetros de distancia del primero.

Después fueron reveladas por una emisora de radio local una serie de conversaciones telefónicas entre Marín y Nacif, que la SJCN rechazó como evidencia y en las que los dos manifestaban su intención de encarcelar a la periodista en una cárcel de mujeres de Puebla para que allí fuese vejada.

"Desde que, en 2004, denunció la existencia de una red de pedofilia en la que implicaba a personalidades situadas muy arriba, Lydia Cacho no dejó de sufrir amenazas, agresiones e intentos de atentados, hasta su breve detención en 2005", aseguró RSF.

Al decidir a favor de Marín "y al atreverse a decir, contra toda evidencia, que no se burlaron los derechos constitucionales de Lydia Cacho, la SCJN ha concedido una auténtica prima a la impunidad", apunta la organización internacional.

"El epílogo de este sombrío caso sienta un preocupante precedente para la libertad de prensa y los derechos humanos en México", declaró la organización.

Por su parte, Marín ofreció hoy una conferencia de prensa en Puebla en la que afirmó que "siempre" consideró que en este caso "no se había cometido ningún delito".

Desde "el Gobierno del estado aportamos todos los requerimientos que nos hicieron los diferentes magistrados (de la SJCN) encargados de la investigación", sostuvo el político del Partido Revolucionario Institucional (PRI), e hizo un llamado a la unidad y a seguir trabajando por Puebla y sus ciudadanos.

Lydia Cacho, que llevará su caso a instancias internacionales, dijo hoy a la emisora W Radio que la decisión del tribunal "es un aval para proteger a los hombres que hacen pornografía infantil y por supuesto que cometen actos de violencia contra niños y niñas de México".