Nueva York.- Más de una docena de artistas de Estados Unidos, incluidos los administradores del patrimonio musical de Count Basie y Benny Goodman, demandó a Universal Music ante la Corte Suprema de Nueva York por considerar que les ha estafado 6 millones de dólares en concepto de derechos de autor desde 1998.
Los artistas, algunos de ellos grandes leyendas del jazz estadounidense, que tenían contratos con discográficas que luego fueron compradas por Universal, acusan a la compañía de haber incumplido sus obligaciones contractuales al abonarles por derechos de autor cantidades inferiores a lo acordado.

La demanda asegura que entre mayo de 1999 y febrero de 2007 Universal Music, con sede en Santa Mónica, presentó información falsa sobre las ventas y ganancias obtenidas por los artistas, algo que le permitió pagar menos a los afectados.

Sin embargo, Universal Music, la mayor discográfica del mundo y propiedad del gigante francés Vivendi, niega tales acusaciones.

"Creemos que esas afirmaciones carecen de fundamentos y estamos convencidos de que ganaremos en los tribunales', aseguró el portavoz de la compañía, Peter LoFrumento, por correo electrónico.

Entre los demandantes se encuentran (en persona o a través de sus gestores patrimoniales) Patti Page, Count Basie, Sarah Vaughan, Woody Herman, Les Brown, Benny Goodman y los Mills Brothers.

En el texto de la demanda se indica que la compañía "sistemáticamente" pagó menos de lo correspondiente por los derechos de autor, "pese a que el demandado tuvo un abrumador resultado tanto en sus finanzas como en su reputación como fruto de unas relaciones que tenía con los demandantes".

En conjunto, reclaman a Universal Music algo más de 6 millones de dólares (además de una multa por sus prácticas que no cuantifican), al creer que no les retribuyó correctamente por los ingresos obtenidos a través tanto de ventas de discos, como de otros medios alternativos, entre ellos el programa iTunes de Apple, que permite escuchar música en los populares iPods.