"Si Antonio tenía conocimiento de su problema cardiaco, entonces fue su voluntad seguir adelante y para mí constituye un ejemplo de padre de familia", añadió Kravaritis.
Larisa, Grecia.- Los habitantes de Larisa, ciudad de la Grecia central, se despiden hoy del futbolista mexicano Antonio De Nigris, fallecido a los 31 años de paro cardiaco el pasado lunes, antes de que sus restos sean repatriados.

"Nos despedimos de Antonio, como un muchacho querido y sonriente, que en unos pocos meses se ganó nuestro corazón", declaró emocionado uno de los seguidores del delantero mexicano, junto al estadio de la ciudad donde se ha instalado la capilla ardiente.

El admirador del futbolista latinoamericano fallecido que se expresó así hoy, en declaraciones a Efe, es hincha del equipo local de primera división Larisa FC, donde militaba De Nigris desde fines de agosto pasado.

"Para todos nosotros, Antonio es un griego. Vivió sus últimos momentos en nuestro país", afirmó, también visiblemente conmovido, el forense público Jristos Kravaritis, quien estuvo a cargo de la autopsia y recibió al hermano de De Nigris, al actor mexicano Alfonso, quien voló a Grecia para tramitar la repatriación de los restos mortales de su hermano.

"Yo le dije al hermano que fue un honor para mí que el destino me haya designado a mí para actuar también como un hermano de Antonio", dijo el forense.

"Si Antonio tenía conocimiento de su problema cardiaco, entonces fue su voluntad seguir adelante y para mí constituye un ejemplo de padre de familia", añadió Kravaritis.

En opinión del forense, el futbolista fallecido "sabía de su problema de salud o por lo menos debe de haber tenido algunas molestias que le deben de haber preocupado".

Según información médica revelada tras la muerte de De Nigris por el equipo turco donde jugó antes de mudarse a Grecia, y que aparentemente no le renovó el contrato por razones de salud, De Nigris tenía un problema de displasia congénito.

El resultado de la primera autopsia reveló "problemas cardio-pulmonares", mientras que los resultados de la autopsia biológica y química tardarán un par de meses en dar una clara imagen de las circunstancias del deceso del futbolista.

"No puedo determinar si De Nigris tenía un mal congénito, debido a que se puede diagnosticar solo con análisis específicos", afirmó el forense.

Alabó la decisión de los médicos turcos de mantener en secreto la condición de la salud de De Nigris, ya que así "resguardaron su derecho a continuar su carrera".

En Larisa, ciudad que había acogido con mucho afecto al deportista mexicano, según confirman sus compañeros de equipo y sus amigos locales, y que se presumía una morada feliz para los próximos dos años para él, su esposa Sonia y su hija Miranda, están listos los papeles para que el cadáver del futbolista emprenda su último viaje, para ser sepultado en Monterrey, México.

El forense, la embajada de México en Grecia y el equipo de fútbol de De Nigris, hicieron todo lo posible para brindar apoyo moral y práctico a la familia.

Pero su hermano Alfonso se quejó de lo que consideró "falta de apoyo" para repatriar a su hermano por parte de la Federación de Fútbol de México.

"¿Dónde está la Federación de Fútbol de México, los que dicen que hacen tantos homenajes a mi hermano Antonio? Que manden un avión privado", declaró hoy a la prensa Alfonso De Nigris tras salir del Hospital General de Larisa.

Añadió que intentará encontrar un vuelo para regresar a México el viernes, y llevar consigo los restos de su hermano.

Los compañeros de equipo rendirán un homenaje en su próximo partido, que jugarán en Larisa en unas dos semanas.

Sonia Guerra, esposa del fallecido futbolista, y su hijita Miranda, acompañadas de los padres de De Nigris, llegaron el martes a Grecia desde Nueva York.

Junto con Alfonso y un amigo de la familia cuentan las horas para llevarse a su país los restos mortales del futbolista trotamundos, que salió de su país con grandes ambiciones y soñaba con llevar la camiseta de México y jugar en el equipo nacional en el mundial de Sudáfrica en 2010.