La policía detuvo a varios cientos de "alborotadores" y está buscando a 90 personas que supuestamente desempeñaron un papel clave en los disturbios, según Xinhua
Pekín.- Al menos 140 personas murieron y más de 800 resultaron heridas en enfrentamientos étnicos que se desataron el domingo entre uigures musulmanes y miembros de la mayoría han en la región de Xinjiang, en el extremo oeste de China, informó hoy la agencia estatal de noticias Xinhua citando a la policía local.

El gobierno regional de Xinjiang responsabilizó de los desórdenes a un grupo de uigures separatistas en el exilio y su líder, Rebiya Kadeer.

Los enfrentamientos se produjeron en Ürümqi, la capital de Xinjiang. En esta región existe un movimiento que lucha por la independencia de la población uigur, de unos ocho millones de personas, que se siente oprimida por la mayoría china.

Un empleado de un hotel en el centro de Ürümqi dijo por teléfono a dpa que oyó disparos y una explosión y vio patrullar vehículos blindados. En la televisión estatal china se veía a manifestantes volcando un vehículo policial. Otros coches ardían en llamas y una nube de humo se elevaba sobre las calles. Según las autoridades, unos 190 autobuses y más de 200 comercios fueron incendiados.

Hoy las calles seguían mostrando un fuerte despliegue policial. La conexión a Internet en Ürümqi ha sido interrumpida y el teléfono sólo funciona en ocasiones. La mayoría de los comercios cerraron sus puertas y muchos huéspedes han cancelado sus reservas de hotel, añadió.

Un grupo de defensa de los derechos de los uigures aseguró que varios manifestantes fueron ultimados a tiros por la policía antidisturbios. Testigos dijeron a Xinhua que los manifestantes portaban cuchillos, palos de madera, ladrillos y piedras.

El gobierno regional de Xinjiang aseguró que la situación en la ciudad estaba "bajo control" en la mañana de este lunes. Varias ciudades vecinas decretaron toques de queda.

Los disturbios se desataron en la noche del domingo, después de que unos 3.000 uigures marcharan por las calles de la ciudad para protestar por el asesinato de al menos dos trabajadores uigures de una fábrica de juguetes en la sureña ciudad china de Shaoguan a finales de junio.

Al parecer, los ataques contra los uigures comenzaron tras difundirse rumores por Internet que aseguraban que dos mujeres chinas habían sido violadas por trabajadores uigures de la fábrica.

"Eso se pudo haber evitado si las autoridades chinas hubieran investigado como es debido los asesinatos de Shaoguan", dijo la presidente del Congreso Mundial de Uigures, Rebiya Kadeer.

Tras varios años de relativa calma, la violencia volvió a desatarse en el noroeste de China en 2008, antes de que comenzaran los Juegos Olímpicos. Ataques con bomba y otros incidentes violentos causaron la muerte a varias decenas de personas en Xinjuang, mientras que un ataque contra tropas fronterizas dejó 16 soldados muertos.

Los uigures constituyen casi la mitad de la población de la provincia de Xinjiang. Desde que Pekín se apropió de la región en 1955 calificándola de "autónoma" e instalando allí a chinos han, los uigures, un pueblo turco-musulmán, luchan por la independencia. La zona, fronteriza con Pakistán y Afganistán, es rica en recursos mineros y tiene gran importancia estratégica para Pekín.