OSLO, NORUEGA.- El Nobel de la Paz 2007 fue atribuido ayer al ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, y al Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) que lanzan, cada uno a su manera, la señal de alarma sobre las dramáticas consecuencias del cambio climático.
El premio les fue concedido conjuntamente "por sus esfuerzos de obtención y difusión de informaciones sobre los cambios climáticos provocados por el hombre y por haber puesto las bases para tomar medidas necesarias a la lucha contra estos cambios", declaró en Oslo el presidente del Comité Nobel noruego, Ole Danbolt Mjoes.

Los premiados recibirán una medalla de oro, un diploma y un cheque de 10 millones de coronas suecas (1.08 millones de euros, 1.52 millones de dólares).

"Es probablemente el individuo que más ha hecho para que comprendamos mejor en todo el mundo las medidas que deben adoptarse", dijo Mjoes.

En sus principales conclusiones, el IPCC predice un alza de entre 1.1 a 6.4 grados centígrados de la temperatura media planetaria antes del año 2100, un calentamiento cuyo origen está, con un 90 por ciento de certeza, ligado a la actividad humana.

La distinción de Al Gore y del IPCC entre los 181 candidatos en liza este año lanza, además, un fuerte mensaje a la comunidad internacional a pocas semanas de la conferencia de Bali (Indonesia), del 3 al 14 de diciembre.

En cuanto al IPCC, realizando un trabajo meticuloso, este panel analiza y compila las investigaciones efectuadas por miles de científicos en todo el mundo.

Sus informes, resultado de delicadas negociaciones entre las delegaciones de los diferentes Estados, sientan una base sólida de conocimientos para los responsables políticos.

Reacciones

Las opiniones sobre el Nobel de la Paz fueron diversas

  • La distinción de Al Gore no cambiará en nada la política norteamericana en materia medioambiental: la Casa Blanca.
  • En Nueva Delhi, el presidente del IPCC, el indio Rajendra Pachauri, expresó su esperanza de que el premio cree un "sentimiento de urgencia" ante el calentamiento global.
  • El presidente checo, Vaclav Klaus, se declaró "un poco sorprendido" por la designación de Al Gore "porque la relación entre sus actividades y la paz mundial son indistintas y poco claras".
  • "Entregarlo a Al Gore no puede ser visto más que como una declaración política. Entregarlo al CICC tiene buenos fundamentos'', dijo el escritor Bjorn Lomborg.