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Washington, D.C.- Ante la casi segura amplia victoria de Hillary Clinton en las primarias de hoy en Virginia Occidental, el también aspirante a la candidatura demócrata Barack Obama centra su atención en dos estados cruciales para las esperanzas del partido de reconquistar la Casa Blanca.
Con Clinton incapaz de hacer mella en su clara ventaja en el total de delegados, Obama tiene la mira fija en un posible duelo en noviembre con John McCain, el virtual candidato republicano.

El senador por Illinois consiguió el lunes el apoyo de otros 4 superdelegados y ahora aventaja a Clinton en 281 a 271. Al iniciarse las primarias, Clinton tenía una ventaja de 169 a 63 superdelegados.

La ex primera dama, que trata desesperadamente de mantener a flote su campaña tras secarse sus fuentes financieras y verse obligada a aportar de su propio bolsillo más de 11 millones de dólares, se pasó el domingo realizando campaña en Virginia Occidental.

Aventaja en los sondeos
Una encuesta de la Universidad de Suffolk divulgada ayer indicó que la senadora por Nueva York lideraba en las encuestas en Virginia Occidental por 60 contra un 24 por ciento de Obama. El sondeo tiene un margen de error de más o menos 4 puntos porcentuales.

Howard Wolfson, principal estratega de Clinton, dijo que Virginia Occidental es un estado clave y se preguntó: "¿Por qué el senador Obama no puede derrotar a la senadora Clinton en Virginia Occidental?". Pero inclusive si Clinton logra una abrumadora victoria en ese estado, tendrá escaso impacto en la campaña interna, pues sólo están en juego 28 delegados.

Obama cuenta hasta ahora con mil 866 delegados, mientras Clinton tiene mil 697, según el último conteo de The Associated Press. Se necesitan 2 mil 25 delegados para asegurar la nominación demócrata.

El senador, que aspira a convertirse en el primer presidente negro de Estados Unidos, también ha pasado al frente en relación con los superdelegados, los casi 800 dirigentes del partido y funcionarios elegidos que pueden votar en favor del candidato que se les antoje, sin tomar en cuenta el resultado de las primarias.

Puesto que ya es matemáticamente imposible que Obama o Clinton consigan los delegados suficientes en las primarias restantes para asegurarse la nominación, los superdelegados decidirán el resultado de la contienda.