Foto: AP
Obama colocó una corona en la Tumba de los Soldados Desconocidos; recordó a los 13 militares asesinados el fin de semana en Texas
El presidente de Estados Unidos acudió el miércoles al venerado Cementerio Nacional de Arlington, donde están enterrados los héroes de guerra, para rendir homenaje a los caídos en combate, a los veteranos de guerra y a los soldados que hoy en día luchan en Afganistán, Irak y otras misiones en todo el mundo.

''A todos ellos, a nuestros veteranos, a los caídos y a sus familias no hay ningún tributo, ninguna conmemoración, ningún elogio que equivalga verdaderamente a la magnitud de su servicio y su sacrificio'', dijo Barack Obama en una ceremonia tradicional por el Día de los Veteranos de Guerra.

Obama colocó una corona en la Tumba de los Soldados Desconocidos. Vistiendo un impermeable negro, el presidente permaneció entonces de pie durante un momento, en silencio. Puso una mano sobre su pecho mientras un clarín tocaba a silencio.

''Estados Unidos no los decepcionará'', dijo Obama al comprometerse a hacer lo correcto por todos los veteranos de guerra y sus familias.

El presidente habló un día después de honrar lúgubremente a las víctimas de un tiroteo en Fort Hood, Texas.

En las horas siguientes, Obama analizaba la situación en Afganistán y Pakistán con su equipo de seguridad nacional, incluido el general Stanley McChrystal, comandante estadounidense en Afganistán.

Se espera que Obama anuncie una renovada estrategia de guerra en Afganistán, que se espera incluya el envío de miles de soldados más a ese frente de guerra.