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Informes sobre la bomba que estalló el 15 de febrero en la capital del país señalan que Tania Vázquez Muñoz y Juan Manuel Meza Campos El Pipen sólo eran el correo con el explosivo, ya que el resto del complot contra el jefe Pegaso estaba en manos de los "infiltrados" del narco en la SSP
Los responsables del caso tienen reportes de que también hay personal de la Policía Preventiva que filtró a los miembros del cártel de Tepito toda la información para perpetrar el atentado.

De acuerdo con las declaraciones de Tania contenidas en el expediente al que tuvo acceso este diario, se tenía planeado que ella y El Pipen pusieran la bomba dentro de una camioneta colocada ex profeso, pues cerca de ese vehículo llegaría el director sectorial de la Policía capitalina, Julio César Sánchez Amaya, con indicativo Pegaso.

Este mando policiaco ya era un estorbo para el cártel de Tepito porque con él fallaron las negociaciones de los "infiltrados" del narco en la SSP.

Los narcotraficantes necesitaban a todos sus hombres libres la madrugada del 13 de febrero, cuando se detuvo a Rogelio Ruiz, El Chilango, y seis sicarios del cártel de Sinaloa en la zona de Portales, con todo un arsenal que incluía hasta una metralleta antiaérea.

En esa ocasión, según reportes, la policía dejó ir a varios detenidos.

El descontento de los "infiltrados" venía desde antes. Hubo otras detenciones, aseguramientos de armas, movimientos y operativos de policías uniformados, de tal forma que el crimen organizado no estaba operando a sus anchas.

Otro hecho que intriga a los responsables del caso es el retraso de la Policía Judicial capitalina en las capturas de los principales involucrados en el fallido atentado.

Salvo El Nazi, el resto de los del cártel de Tepito que participaron en el complot están prófugos.

A partir de la explosión se abrió una línea de investigación para esclarecer la posible existencia de una red de protección de policías locales y agentes federales, a bandas de narcomenudistas y tráfico de armas que operan en Tepito.

Autoridades confirmaron que en el celular de Daniel Ramírez Avila, El Nazi, se encontraron registros de llamadas realizadas a policías federales y capitalinos.

Además, se sospecha incluso de la participación de uniformados en la planeación del fallido atentado, ya que los responsables de organizar el homicidio contaban con datos como el lugar y la hora en que el "blanco" estaría en el estacionamiento.