Sídney, Australia.- El director del fabricante automovilístico General Motors en Asia-Pacífico, Nick Reilly, pidió hoy beneficio fiscal al Gobierno de Australia para poder sacar al mercado en menos de dos años el coche híbrido Holden Commodore .
Reilly dijo que Holden, marca que depende de su compañía, sólo podrá producir el nuevo modelo, impulsado por gasolina y electricidad, si el Ejecutivo aprueba incentivos fiscales para los compradores de coches ecológicos.

El responsable de General Motors expresó su apoyo a la industria australiana del motor, que solicitó recientemente al Ejecutivo que mantenga los aranceles sobre los coches importados e invierta más dinero en el Fondo para la Innovación Automovilística.

El director ejecutivo de la Cámara Federal de Industrias del Automóvil, Andre McKellar, dijo que su organización, que representa a las marcas Ford, Holden y Toyota, ha hecho una propuesta al Gobierno para incrementar las ayudas al sector.

Las autoridades se han comprometido a revisar los problemas del sector automovilístico y han anunciado que presentarán sus conclusiones en julio.