Kabul.- Unos 3.000 políticos e intelectuales afganos criticaron el jueves la campaña militar internacional liderada por Estados Unidos contra militantes islamistas en Afganistán y pidieron que se abra un diálogo para poner fin a los combates.
El encuentro organizado por los pashtunes, el más importante grupo étnico en Afganistán, abogó por "salvar a la gente captura en combate" y asistir a "quienes están involucrados en el conflicto para frenar" los enfrentamientos.

Afganistán estuvo bajo control de los extremistas talibanes, de mayoría pashtun, entre 1996 y 2001. Desde que fueron expulsados del poder, la seguridad del país está en manos de 70.000 soldados extranjeros, en su mayoría estadounidenses.

"Hoy en día, nuestros ancianos, niños y mujeres han sido capturados y están en la cárcel", indicó un activista de la sociedad civil, Daud Mirakai, uno de los fundadores de la Jirga (asamblea) Nacional por la Paz en Afganistán, al hablar a los asistentes.

De esa forma se refería a las detenciones de sospechosos durante operaciones de Estados Unidos y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el sur y este de Afganistán -dominados por los pashtunes- donde los militantes talibanes son mkuy activos y dicen tener apoyo local.

Las fuerzas afganas detienen a sospechosos, pero no se conoce que haya mujeres entre ellos.

"Hoy, ellos (fuerzas extranjeras) irrumpen en nuestras casas mientras nuestras mujeres duermen", continuó, levantando reacciones emotivas entre los presentes entre quienes se escuchaban exclamaciones de "Alá akbar" (Dios es grande).

Talibanes, Al Qaida y otros rebeldes han acusado a las tropas extranjeras de no respetar la cultura local.

"La lucha no es la solución (...) El diálogo y la reconciliación son la solución al conflicto", dijo en el mismo acto otro de los organizadores, el legislador Bajtar Aminzai.