El anuncio del plan hizo repuntar a los mercados bursátiles del mundo el lunes. En Wall Street, los principales indicadores de la bolsa subieron por la mañana más de 4%, con el promedio industrial Dow Jones industrial ganando casi 300 puntos.
Washington, EU.- El gobierno del presidente Barack Obama lanzó el lunes una estrategia nueva para tratar de desatascar el paralizado mercado crediticio, asociándose con inversionistas para adquirir activos bancarios incobrables y facilitar préstamos a empresarios y consumidores presionados.

El anuncio del plan hizo repuntar a los mercados bursátiles del mundo el lunes. En Wall Street, los principales indicadores de la bolsa subieron por la mañana más de 4%, con el promedio industrial Dow Jones industrial ganando casi 300 puntos.

Obama dijo a reporteros que su equipo económico estaba ``muy confiado'' en que el plan de rescate funcionaría y que los contribuyentes compartirían tanto el punto fuerte del plan como la carga de cualquier pérdida.

``La buena noticia es que tenemos un elemento crucial más en nuestra recuperación'', afirmó Obama, rodeado de líderes de su equipo económico en el Salón de Gabinete. ``Pero aún tenemos un camino largo por recorrer'', agregó.

El mandatario también restó importancia a las expectativas de una solución rápida.

``No va a ocurrir de la noche a la mañana, pero pienso que nos estamos moviendo en la dirección correcta'', dijo el presidente.

Al mismo tiempo, Obama afirmó que la economía estaba comenzando a mostrar ``rayos de esperanza'' en el mercado de vivienda, donde el estallido de la burbuja de precios de bienes raíces el año pasado encendió la crisis financiera que casi llevó al derrumbe del sistema.

El programa anunciado por el secretario del Tesoro Timothy Geithner no es el primer intento del nuevo gobierno para tratar de revitalizar una economía envuelta en la recesión.

Geithner pidió paciencia, diciendo que el trabajo para rehabilitar la industria bancaria y financiera debe seguir adelante a pesar de ``profundo enojo e indignación `` por las malas prácticas de préstamo e inversión.

La nueva iniciativa, dijo a reporteros, buscará unir recursos gubernamentales y privados para adquirir una cifra inicial de medio billón de dólares en activos impagos de los estados de cuenta bancarios. El funcionario mantuvo la expectativa de que el programa podría crecer con el tiempo a un billón de dólares en compras.

Diseñar planes de rescate nunca ha sido una tarea fácil y el revuelo causado por el pago de millones de dólares en bonificaciones a ejecutivos de la rescatada American Insurance Group, Inc. no ha mejorada la atmósfera política.

Geithner mismo ha estado bajo asedio, con algunos congresistas señalando que no creen que esté capacitado para el cargo. Obama, sin embargo, ha mantenido con determinación el apoyo a su secretario del Tesoro.

Al describir el nuevo esfuerzo conjunto público-privado para librar a los bancos de activos dañinos, el gobierno afirmó que contribuirá con entre 75 mil y 100 mil millones de dólares del existente fondo de rescate por 700 mil millones del Programa de Alivio de Activos con Problemas (TARP por sus siglas en inglés).

Funcionarios dijeron que esperan la participación de una amplia variedad de inversionistas, desde fondos de pensiones a compañías de seguros.

Para lograr el objetivo, el programa buscará atraer a inversionistas privados con prestamos de costo bajo proporcionados por la Corporación de Seguro Federal para Depósitos y la Reserva Federal. El gobierno respaldaría la mayor parte del riesgo.

Geithner ha señalado que el país no puede permitirse simplemente esperar que los bancos salgan con el tiempo de estos activos lesivos.