Nada parece oponerse ya a que Sonia Sotomayor haga historia en las próximas semanas o incluso días al convertirse en la primera hispana que ingrese en la Corte Suprema de Estados Unidos, un hecho que a algunos les ha llevado a proclamar a la magistrada de origen puertorriqueño como la "Obama latina"
Washington.- La juez del II Circuito de la Corte de Apelaciones de Nueva York superó esta semana una intensa revisión de sus 17 años de carrera en la Comisión de Justicia del Senado, que pese a todo finiquitó los cuatro largos días de exhaustivas preguntas con una "virtual aprobación", como la calificó el diario "The Washington Post", que podría convertirse en un sí real tan pronto como el próximo martes.

Sobre todo después de que los senadores republicanos que más la acribillaron a preguntas sobre su carrera y, especialmente, acerca de si su condición como hispana y de orígenes humildes podría influir en sus decisiones, anunciaran públicamente el jueves que no bloquearán el proceso.

En ese caso, la votación definitiva en el Senado que debe confirmar su nominación estaría prácticamente asegurada y tan sólo sería cuestión de fechas que Sotomayor se convirtiera en la primera hispana -y sólo la tercera mujer- que ingresa en el "selecto club" de jueces vitalicios que integran el máximo tribunal estadounidense. Mientras que los demócratas han expresado su deseo de que la votación se produzca cuanto antes, incluso a comienzos de agosto, algunos republicanos han pedido más tiempo.

Sotomayor ha estado en el ojo público estadounidense desde que a finales de mayo el presidente, Barack Obama, la eligiera para el puesto, describiéndola como una mujer que "inspira" y que, con sus éxitos académicos -es licencida de Princeton y Yale- y profesionales a pesar de sus humildes orígenes es toda una encarnación del "sueño americano".

Si bien los republicanos trataron de ponérselo difícil, en un debate que va mucho más allá del nominado en sí sino que sirve para abordar temas cruciales de la agenda política de cada partido, desde un principio estaba claro que no iban a ofrecer una resistencia cerrada ante una candidata que tantas pasiones despierta.

Y es que Sotomayor, más allá del "sueño americano", se ha convertido para muchos en la versión latina del "yes, we can" (Sí, podemos) de campaña de Obama, en un ejemplo de las posibilidades a que pueden aspirar miembros de la comunidad hispana, la primera minoría ya del país y un sector de voto que ningún partido puede permitirse desairar.

El propio Obama le hizo un nuevo guiño a la comunidad latina el mes pasado, al manifestar su convicción de que la confirmación de Sotomayor no sería más que el principio de un camino para los hispanos del país que bien podría acabar un día en la Casa Blanca. "Estoy seguro que ésta es una historia que algún día será contada por el primer presidente hispano de Estados Unidos", dijo el primer presidente afroamericano del país.

Hasta que ese momento llegue, muchos hispanos depositan hoy sus esperanzas en Sotomayor.

"Existe la esperanza de moverse y hacerlo mejor... Igual que Barack Obama hizo para la comunidad negra, ella lo hará para la comunidad latina", dijo a dpa Alex García, un estudiante de la Universidad de California que esta semana aguardó las largas colas ante el Senado para poder ver a la nueva heroína hispana.