Debido a su empate con Atlas, el futuro de Boca Juniors quedó bastante comprometido en la Copa Libertadores, de la cual es su actual campeón.
El 2-2 del miércoles dejó a los argentinos con la necesidad de ganar o empatar en tres o mas goles dentro de una semana en Guadalajara para avanzar en forma directa a las semifinales. ``Boca y un empate amargo que lo deja preocupado para ir a México'', titula el jueves el diario Clarín. ``La igualdad cayó como un mazazo porque se produjo en un momento en el que Boca podía conseguir una victoria más amplia''.

Los xeneizes ganaban 2-1 y en plena ofensiva fueron sorprendidos por los Zorros con un gol de Jorge Torres sobre la hora. Omar Flores abrió la cuenta para Atlas y Boca igualó con tanto en contra de Hugo Ayala y aumentó en el complemento gracias al paraguayo Julio César Cáceres.

``Hoy me duele la cabeza'', titula el deportivo Olé, en una ironía que recuerda que Boca recibió los goles por sendos cabezazos. ``La persistencia de fallas conocidas atrás y adelante, dibuja una mueca de pesimismo para la revancha, frente a un rival con 80% de efectividad en esta copa''.

En efecto, contando el partido con La Paz de Bolivia en la primera fase, Atlas marcha invicto en Guadalajara con cuatro victorias y un empate (2-2 con Lanús de Argentina). Metió 13 goles y solo recibió tres y entre sus víctimas figura el propio Boca cuando le ganó 3-1.

Bajo el título ``¡Qué mejicaneada¡'', Diario Popular subraya que el empate ``es un resultado complicado para la revancha, aunque a Boca nunca hay que darlo por vencido''.

Lejos de sentir el impacto, el técnico de Boca Carlos Ischia dijo que ``voy a Guadalajara con toda la fe. Estoy completamente seguro que vamos a clasificarnos porque lo que no pudimos concretar acá lo vamos a lograr allá''.

``Sabemos que tenemos que ir a ganar, que no nos sirve otro resultado, pero tengo en claro que mi equipo sabe jugar bien tanto de local como de visitante y que se agranda en las difíciles'', agregó Ischia.

Boca jugó como local en la cancha de Vélez Sarsfield, ya que tiene suspendido su estadio La Bombonera desde el choque de octavos de final ante Cruzeiro de Brasil, cuando un trozo de hielo impactó en la cabeza de un asistente del árbitro.

En esa etapa, Boca eliminó a Cruzeiro y Atlas a Lanús.