Los dirigentes indígenas peruanos Servando y Saúl Peña están desde la noche del lunes en la embajada de Nicaragua en Lima a la espera de asilo político, según confirmaron en la noche de hoy fuentes de la legación diplomática.
Los dos hermanos, contra quienes se dictaron órdenes de detención en Lima, buscan ahora una respuesta de Managua, que en junio le dio asilo por el mismo caso a Alberto Pizango, el principal líder de la huelga indígena amazónica que se prolongó por 70 días y en el marco de la cual hubo 33 muertos y un desaparecido.

La versión de que los Puerta están ya en la embajada también fue confirmada por la presidenta en funciones de la Asociación Interétnica de Defensa de la Selva Peruana (Aidesep), Daysi Zapata.

Zapata no hiszo precisiones sobre el paradero de Marcial Mudarra y Teresita Antaza, los otros dos jefes indígenas amazónicos contra los que se dictaron órdenes de captura.

La jueza Carmen Arauco abrió el lunes proceso penal contra Pizango, Mudarra, Antaza y los Puerta como presuntos autores de delitos contra la tranquilidad pública, apología de la sedición y motín en agravio del Estado.

Arauco acogió así el informe de la fiscal Silvia Sack, quien afirma que los dirigentes incurrieron en los delitos en reuniones previas a los hechos de Bagua, en los que supuestamente instaron al uso de la violencia en el marco de la huelga de nativos amazónicos contra decretos que consideraban nocivos y que fueron finalmente derogados.

Además de las órdenes de captura, la jueza dispuso embargos preventivos contra los acusados. Zapata y otros dirigentes de la Aidesep, el colectivo de 1.350 comunidades que encabezó la huelga, dijeron que las órdenes de detención y las medidas judiciales demuestran que hay persecución contra los líderes y amenazaron por tanto con retirarse de la mesa de diálogos.