Washington, EU.- Un total de 1.313 personas fueron arrestadas en Estados Unidos en un operativo de más de tres meses contra pandilleros extranjeros, anunció este martes el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE), el mismo día que la Casa Blanca actualizó su estrategia para seguridad nacional.
La "Operación Escudo Comunitario" llevó al "arresto de 1.313 miembros de pandillas callejeras violentas, asociados y extranjeros ilegales en 23 ciudades de 19 estados" del país en los últimos meses, anunció el ICE en un comunicado.

"La Operación Escudo Comunitario ha resultado en el arresto de más de 7.500 pandilleros y asociados desde que fue iniciada, y más de 1.300 solo durante este verano" boreal, se congratuló la jefa del ICE, Julie Myers.

El operativo comenzó el pasado primero de junio. Las ciudades en donde se produjeron más arrestos fueron Nueva York (205), Miami (160), San Diego (128), Dallas (121), Raleigh (93) y Oklahoma (65), señaló el comunicado.

"Escudo Comunitario" fue lanzado por el ICE en 2005 con el objetivo de "desmantelar pandillas transnacionales violentas".

"Muchos de los arrestados (...) son llevados ante la Justicia y en algunos casos deportados de Estados Unidos", señaló el ICE.

"Hasta ahora, 2.444 detenidos enfrentan cargos criminales, mientras que 5.211 fueron acusados de violaciones migratorias y procesados para deportación", añadió.

En el caso de los 1.313 arrestados en los últimos tres meses, 343 tienen antecedentes penales, indicó el ICE. La mayoría fueron acusados de violar las leyes migratorias y "fueron puestos en proceso de deportación", agregó.

Entre las pandillas o maras que son blanco de esta operación, figuran la "MS-13", la "Sureños 13", la "Pandilla de la Calle 18" (18th Street Gang), los "Latin Kings" y los llamados "Vatos Locos", según la nota de prensa.

El pasado mes de julio, Centroamérica, República Dominicana, México y Estados Unidos acordaron una estrategia conjunta de seguridad regional para combatir a las pandillas trasnacionales, el narcotráfico y el tráfico ilícito de armas.

Este mismo martes, la Casa Blanca actualizó su estrategia de seguridad nacional, reiterando su voluntad de mejorar la capacidad de las autoridades migratorias para capturar y deportar a inmigrantes indocumentados o a quienes violan las leyes migratorias.

A comienzos de agosto, la Casa Blanca había anunciado que Estados Unidos reforzaría la seguridad en las fronteras y endurecería las normas para contratar inmigrantes, así como la fiscalización de lugares de trabajo, a falta de una reforma migratoria por parte del Congreso.

Una iniciativa de reforma migratoria que intentaba abrir caminos para la regularización de más de 12 millones de indocumentados que se estima residen en Estados Unidos fracasó en junio en el Congreso ante la oposición de los sectores más conservadores del oficialismo republicano y algunos demócratas.