La ex estrella de fútbol americano Steve McNairs "fue asesinado" y su novia Sahel Kazemi después "se suicidó", informaron hoy las autoridades policiales de la ciudad de Nashville, estado norteamericano de Tennessee.
La policía explicó que Kazemi, de 20 años, cometió el homicidio antes de quitarse la vida con una pistola que apareció debajo de su cuerpo en un apartamento que el futbolista alquilaba con otro hombre en la ciudad de Nashville.

De acuerdo con las investigaciones, la relación había comenzado unos meses antes, aunque el ex quarterback de los Titanes de Tennessee estaba casado y tenía cuatro hijos.

El jefe policial Ronald Serpas señaló que según los datos que poseen, McNair estaba durmiendo en un sofá cuando Kazemi le disparó en la cabeza. A continuación efectuó otros dos disparos en el pecho del hombre y por último le hizo otra descarga en la cabeza, antes de suicidarse.

Kazemi le confesó a un allegado que su "vida personal era un desastre", afirmó Serpas, quien precisó que la joven tenía problemas de índole económico y sospechaba que McNair estaba saliendo con otra mujer.

Durante su etapa en la liga NFL, McNair jugó como mariscal de campo (quarterback) para los Houston Oilers, conocidos luego como Tennessee Titans, desde 1995 a 2005, y luego por los Baltimore Ravens hasta su retiro en 2007.

Poco antes de su retiro, McNair fue arrestado en un vehículo por sospecha de consumo de alcohol, aunque viajaba como pasajero y no como conductor. El chofer, su cuñado, también fue arrestado.

"Fue uno de los mejores jugadores de nuestro equipo y uno de los más queridos por nuestros fans. Jugó con un liderazgo que nos llevó a lugares que nunca habíamos alcanzado, incluido nuestro único Super Bowl", dijo Bud Adams, el dueño de los Titans.