LA JORNADA
México, D.F. .- Es urgente que la vegetación de los manglares sea catalogada en riesgo de extinción, pues México ha perdido en 24 años 75 por ciento de las plantas que tenía en esas zonas, advirtieron organizaciones ambientalistas.
Agregaron que en tan sólo dos años desaparecieron unas 236 mil hectáreas de humedales.

Hasta 2005 se creía que había 886 mil hectáreas de manglares, pero la cifra de 650 mil hectáreas dada a conocer el 17 de octubre en la Cámara de Diputados, por Juan Rafael Elvira Quesada, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), es alarmante, señalaron las organizaciones Teyeliz, Defenders of Wildlife, Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Greenpeace, Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat (IFAW, por sus siglas en inglés) y Conservación de Mamíferos Marinos de México.

El funcionario informó en su comparencia que, de acuerdo con el Inventario Nacional de Manglares, elaborado por la Comisión Nacional para el Uso y Conocimiento de la Biodiversidad (Conabio), México cuenta con 650 mil hectáreas de esos ecosistemas.

"Esta nueva estimación es alarmante, ya que desaparecen de un plumazo 236 mil hectáreas. En 1993 se había estimado que 65 por ciento de los manglares habían desaparecido y existían 956 mil 149 mil hectáreas; y ahora resulta que sólo quedan 650 mil. Esto representa una pérdida para el país de 75 por ciento de humedales en 24 años, por lo que las especies de mangle deben ser consideradas en peligro de extinción", afirmó Beatriz Bugeda, directora de IFAW para Latinoamérica.

En 2005 el Instituto Nacional de Ecología informó que había 886 mil hectáreas, y calculó que en los siguientes 25 años desaparecerían 440 mil (50 por ciento); pero en siete años han desaparecido 236 mil, lo cual es alarmante, aseveraron los ambientalistas.

Los manglares permiten el desarrollo de especies marinas y protegen a la población contra huracanes, pero han sido arrasados para crear desarrollos turísticos, campos de golf y obras portuarias.

Esos ecosistemas fueron protegidos por primera vez en 2003, cuando se publicó la norma oficial mexicana (NOM) 022, con disposiciones muy claras para impedir su destrucción. Un año después, el entonces titular de la Semarnat, Alberto Cárdenas, la modificó de forma ilegal por presión de los desarrolladores turísticos.

A finales del año pasado el Congreso aprobó modificaciones a la ley General de Vida Silvestre para proteger el manglar, las cuales este año fueron publicadas en el Diario Oficial de la Federación.

Las empresas turísticas, añadieron, "no han cesado su embestida en el Congreso lo mismo que la Semarnat, para que se reforme la ley en beneficio de ellos" y se frene la protección a manglares.

"Increíblemente, el titular del área jurídica de Semarnat, Wilebaldo Cruz, y Alejandra Rabasa, de la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas, tienen detenida la NOM 059, que enlista las especies en riesgo y que en la más reciente revisión recategoriza a las cuatro especies de mangle del país, para que pasen de protección especial a amenazadas. La obligación de la secretaría es proteger a estas especies, pero sus abogados sólo buscan hacerle un traje a la medida a un puñado de turisteros", señaló María Elena Sánchez, presidenta de Teyeliz.