YANGON.- La ONU afirmó ayer que apenas una ínfima porción de la ayuda internacional está llegando a las víctimas del ciclón "Nargis", en medio de temores de que el régimen militar de Myanmar está acaparando productos de alta calidad para sus miembros, mientras que al pueblo sólo le quedan alimentos podridos.
"Obviamente existe mucha frustración porque la entrega de esa ayuda no ha sido acelerada" 10 días después del azote del ciclón, dijo Richard Horsey, portavoz de la operación humanitaria de la ONU en Bangkok, capital de la vecina Tailandia.
El ciclón "Nargis" devastó el delta del río Irrawaddy el 2 y 3 de mayo, dejando unos 62 mil muertos o desaparecidos. La ONU ha indicado que la cifra de muertos muy probablemente supera los 100 mil.


Con sus casas arrasadas y enormes áreas de tierra bajo el agua, unos 2 millones de sobrevivientes -en su mayoría arroceros pobres- están viviendo en la completa miseria, enfrentando enfermedades y hambruna.


La ONU dijo que el Programa Mundial de Alimentos está ingresando al país aproximadamente 20 por ciento de la comida necesaria a causa de atolladeros, problemas logísticos y retsricciones impuestas por el Gobierno. (AP)