El interés por la visita de Obama sobrepasó extensamente las fronteras del país, y el presidente estadounidense habría podido llenar sin esfuerzo estadios de fútbol enteros
Nairobi/Accra.- La visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a Ghana parecía el triunfal regreso de un hijo añorado que ha alcanzado el éxito, aunque, a diferencia de su antecesor Bill Clinton, sólo invitados tuvieron la oportunidad de ver de cerca al hombre de la Casa Blanca.

Los ghaneses dieron al visitante de Washington en la noche al sábado una efusiva bienvenida a ritmo de tambores y danzas tradicionales.

Su consigna electoral "Yes, we can!", que en Africa se ha convertido en lema de la confianza en la propia fuerza y en esperanza de un futuro mejor, era también visible en una bandera que ondeaba junto a la ghanesa y la estadounidense en el centro de congresos en Accra, donde Obama se dirigió a los diputados del Parlamento.

El cambio, que Obama había prometido a los norteamericanos cuando era candidato presidencial, también debe llegar a Africa. Pero son los propios africanos los que tienen que propiciarlo, advirtió.

"El futuro de Africa está en manos de los africanos". Su discurso esperado con impaciencia recordó al de investidura en el que llamó a trabajar duro y señaló los retos venideros.

"El desarrollo depende del buen gobierno", recalcó Obama, y de eso carecen muchos Estados africanos desde hace demasiado tiempo.

"Ese es el cambio que puede dar salida al potencial de Africa. Y esa es la responsabilidad que ahora pueden asumir los africanos".

No sólo Ghana esperaba unas palabras de crítica a las divisiones tribales y a la corrupción, a los presidentes perpetuos y a la violación de los derechos humanos. El hecho de que Obama a ojos de muchos africanos sea uno de ellos debido a su padre keniano, confiere a su mensaje una credibilidad añadida.

"Bienvenido a casa", saludaban las portadas de varios diarios ghaneses al primer presidente estadounidense negro. El grupo musical de reggae "Black Rasta" había compuesto en honor a la visita de Obama una nueva canción, que desde hace días suena en las emisoras de radio.

Obama fue vitoreado cuando aludió a sus raíces africanas, a su historia familiar, que forma parte de las tragedias y triunfos de la historia africana.

"Llevo dentro la sangre de Africa", dijo Obama, que más tarde quiso rendir homenaje a uno de los más amargos capítulos de la historia africana con una visita a un antiguo fuerte de esclavos.

Sólo la elección de Obama ha inspirado a muchos jóvenes africanos.

El hecho de que el portador de esperanza de Estados Unidos no sólo prometa ayuda al desarrollo y dinero para fomentar la agricultura, sino que quiera implicar a los africanos a la hora de asumir responsabilidades, impacta sobre todo a quienes están hartos de que los titulares sólo mencionen su continente en relación a guerras, hambre y crisis.