Redacción
El año pasado Panteras era considerado como el equipo que llegaría al Super Bowl, por lo que para este 2007 no es un favorito, pero tienen amplias posibilidades de seguir callando bocas.
En cinco años al frente del equipo felino el coach John Fox lo ha llevado en dos ocasiones a playoffs y en ambas estuvieron en el juego de campeonato de la NFC, pero una mala temporada podría significar su salida.

A pesar de que en el roster de Carolina aún tiene huecos que llenar, la directiva no realizó muchos movimientos en la agencia libre esperando que sus jugadores no se lesionen y puedan completar satisfactoriamente la temporada.

Su contratación más importante fue la del quarterback David Carr, ex de Houston, quien será el suplente de Jake Delhomme.

Las Panteras decidieron enfocar su reestructuración en el Draft, donde seleccionaron en las tres primeras rondas al apoyador Jon Beason, al receptor Dwayne Jarret, al centro Ryan Kalil y al ala defensiva Charles Johnson. Con la llegada de Jarret, el veterano receptor Keyshawn Johnson fue dejado en libertad y decidió retirarse.

En 12 temporadas que lleva en la NFL, Carolina sólo ha jugado en tres ocasiones la postemporada, por lo que los dueños y aficionados necesitan que este año tengan juegos en enero. En caso de que fracase Fox, está latente la posibilidad de que Bill Cowher pueda tomar las riendas de las Panteras para el 2008, ya que ahora vive muy cerca de la ciudad.