Washington, EU.- El presidente estadounidense, George W. Bush, movió ficha este miércoles por primera vez desde que Fidel Castro dejó el poder en Cuba para autorizar el envío de celulares a la isla y poner a prueba la medida emblemática de su hermano Raúl de autorizar el acceso a este tipo de teléfonos.
"Ya que Raúl (Castro) permite a los cubanos adquirir teléfonos celulares, vamos a cambiar nuestras regulaciones para permitir a los estadounidenses que envíen teléfonos de este tipo a sus familiares en Cuba", afirmó Bush, al celebrar el llamado "Día de Solidaridad con Cuba" en la Casa Blanca.

"Si Raúl es serio con sus llamadas reformas, autorizará que estos teléfonos lleguen a los cubanos", añadió el presidente, que había calificado sólo dos semanas atrás de "cosméticos" los cambios aprobados por el hermano de Fidel Castro, desde que asumió la Presidencia a finales de febrero.

Con esta medida, Bush aportó su primera modificación a su política hacia Cuba desde que Fidel abandonó el poder a fines de julio de 2006, aunque la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, se apresuró en precisar que "no se trataba de una flexibilización del embargo".

"Estados Unidos quiere tender la mano a los cubanos mediante esta medida", agregó Bush, en una ceremonia en el ala este de la Casa Blanca, en presencia de varios miembros de su gobierno como la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el secretario de Comercio, el cubanoestadounidense Carlos Gutiérrez.

"Llegará el día en que los cubanos reciban libremente información de varias fuentes", añadió el presidente. Momentos antes del acto, en una proclamación había "rogado a Dios que acelere" el final del "sufrimiento" de los cubanos y reiterado su llamado a la liberación de todos los "presos de conciencia" en la isla.

Dan Fisk, director para el Hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por sus siglas en inglés), ha sido el encargado de dar detalles sobre la medida: "Los estadounidenses serán autorizados a enviar un celular y abrir una cuenta" en su país para pagar las facturas", dijo.

En concreto, la medida que debe entrar en vigencia en las próximas dos semanas, permitirá que teléfonos celulares comprados en Estados Unidos y que tengan cobertura en La Habana ofrezcan la posibilidad a sus beneficiarios de hablar sin ningún tipo de restricciones.

Bush anunció la medida cuatro años después de haber reforzado el embargo, aplicado por Estados Unidos contra Cuba desde 1962, mediante medidas que limitaron precisamente el envío a la isla de remesas y también los viajes de los cubanoestadounidenses exiliados.

La contratación de teléfonos celulares, hasta ahora reservada a extranjeros, fue liberada como parte de la derogación del exceso de prohibiciones y limitaciones que lleva a cabo el gobierno de Raúl Castro, que también dio acceso a hoteles, renta de autos y compra de computadoras.

En la ceremonia en Washington, que concluyó con la interpretación del himno nacional cubano, participaron además los congresistas republicanos cubanoestadounidenses, así como embajadores de diferentes países.

También presenciaron el acto familiares de disidentes encarcelados en Cuba, entre Winnie Biscet, hija del médico Oscar Elías Biscet.

El cantante cubanoestadounidense Willy Chirino interpretó tres canciones, la primera titulada "Nuestro día ya viene llegando".