El Universal
El titular de la Secretaría de Educación de Distrito Federal recordó que el primer filtro a una contagio escolar es la propia casa, por lo que recomienda continuar con las medidas de higiene
Ciudad de México.- La Secretaría de Educación del Distrito Federal hizo un llamado a los padres de familia para no enviar a sus hijos a la escuela si notan en ellos algún problema de salud, que pudiera ser influenza A H1N1 y así evitar contagios.

Al presentar la estrategia a seguir en el inicio del Ciclo Escolar 2009-2010, para evitar contagios al respecto, el secretario de Educación, Mario Carrillo Huerta, dijo que en los salones de clase en los que se identifique a niños con alguna sintomatología, serán suspendidas las clases, pero si hay más niños en otros salones, la actividad en el plantel será suspendida.

"Con esto, lo que nosotros nos aseguramos es que al mismo tiempo que respondemos oportuna y adecuadamente ante el problema evitamos que las actividades cotidianas diarias tan importantes, como son las escolares, paren sin haber realmente un motivo para hacerlo", dijo.

El funcionario recordó que el primer filtro a una contagio escolar, debe ser en la propia casa donde se debe estar en alerta para vigilar cualquier síntoma que pudiera aparecer antes de que los niños se fueran a las escuelas, y dar aviso al centro de salud más cercano a su domicilio, pidió el funcionario.

El lavado de manos constante después de sonarse la nariz, después de tocar barandales o de acudir a lugares públicos, así como evitar en lo posible tocarse los ojos, nariz, orificios nasales y, general, la cara, así como en la medida de lo posible evitar aglomeraciones, siguen siendo las recomendaciones vitales.

En este regreso a clases se reforzará la higiene en las escuelas, pero también en los camiones y demás unidades dedicadas para el transporte escolar.

El lunes entrarán en operación los 105 autobuses que adquirió el gobierno capitalino para destinarlos al transporte escolar, pero junto con ellos, también seguirán operando otros vehículos que contratan las escuelas o los padres de familia para el traslado de alumnos, los cuales serán supervisados tanto por esta secretaría como por la de Salud.