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El presidente del Consejo Ciudadano de Seguridad Pública Estatal (CCSPE), Jesús Alberto Capella, consideró la pena de muerte como una posibilidad para abatir delitos de alto impacto, sólo si se crea un esquema eficaz de justicia.
Tijuana.- Durante la reunión del Grupo 21, Capella Ibarra puntualizó que antes que plantear la pena de muerte, como la solución óptima en la lucha contra el secuestro y los homicidios violentos, debe prevalecer el reclamo de la ciudadanía.

Señaló la urgencia de una participación más activa de la comunidad en cuanto a la protesta contra los delitos de alto impacto, ya que en la medida que esto se denuncie, las autoridades tomarán cartas en el asunto.

'Es más fuerte el ruido que produce el crimen organizado con sus fechorías, que el grito de la ciudadanía reclamando a las autoridades una acción contundente. Debemos insistir en este reclamo', consideró.

Agregó que la sociedad debe cambiar su actitud para revertir este fenómeno y pasar, del miedo pasivo, a la actitud del valor en la denuncia.

Indicó que no es pagando mayores sueldos a los policías como se abatirán los delitos, sino reconciliando a los agentes policiacos con la sociedad, ya que mientras exista ese distanciamiento, será imposible tener un objetivo común.

Capella Ibarra precisó que el fenómeno de los plagios en Tijuana ha colocado a esta ciudad como la capital del secuestro, en gran medida por la indiferencia de la sociedad, que no se atreve a denunciar.

Dijo que su mayor decepción ha sido la indiferencia de la sociedad, ya que en la marcha que encabezó por Baja California en octubre de 2006, participaron unas 14 mil personas, mientras que al cumpleaños del alcalde electo, Jorge Ramos, acudieron 30 mil.

En cuanto a la nueva etapa del operativo Baja California, que inició hace tres días, refirió que el consejo ciudadano que encabeza, establecerá mecanismos de medición en un máximo de 30 días 'porque lo que nos interesa son los resultados, no proyectos ni planes'.

El presidente del CCSPE aseguró que mantiene la esperanza y la fe, más no la confianza 'porque hasta la fecha no hemos logrado nada, excepto recibir amenazas cada 15 días'.