Naciones Unidas.- El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó hoy de "repugnantes" los ataques de la Junta Militar birmana contra los civiles de su país y pidió a sus autoridades "acciones claras hacia la democracia y el respeto de los derechos humanos".
Ban se expresó así ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que se reunió hoy para escuchar el informe del enviado especial de Naciones Unidas, Ibrahim Gambari, sobre su reciente viaje a Rangún para evaluar la situación.

"Estoy muy preocupado por los recientes acontecimientos de Birmania (Myanmar) y los informes sobre las violaciones de los derechos humanos. Reitero que el uso de la fuerza contra manifestantes pacíficos es repugnante e inaceptable", afirmó.

El máximo responsable de las Naciones Unidas explicó al Consejo de Seguridad que había pedido a Gambari que expresara a la Junta Militar birmana "unos mensajes muy claros" de su parte.

En su intervención, Gambari indicó al máximo órgano de la ONU que había advertido a la Junta Militar que gobierna el país asiático que la represión a manifestaciones pacíficas tiene repercusiones internacionales.

Asimismo, expresó su "confusión" sobre si las autoridades responderán a las peticiones de que liberen a todos los detenidos durante la ola de represión desatada en las dos últimas semanas y el inicio de un proceso de reconciliación nacional.

Gambari advirtió que, "a no ser que el gobierno abra y amplíe el proceso que debe definir el futuro de Myanmar", las exigencias en favor de la democratización del país seguirán.

Por su parte, Ban afirmó que pese a que hay informaciones sobre el retiro de fuerzas militares birmanas de algunos lugares y el levantamiento de algunas restricciones, "la situación sigue siendo de una preocupación muy seria", en especial por los arrestados.

"Espero que todos los detenidos sean liberados sin más retraso", dijo el secretario general, quien aseguró que "ahora más que nunca el Gobierno de Myanmar debe adoptar acciones claras hacia la democratización y el respeto de los derechos humanos".

Agregó que el proceso de reconciliación nacional en ese país asiático "debe acelerarse y realizarse sobre una base lo más amplia, incluyente y transparente posible", al tiempo que consideró que el gobierno de Rangún tiene que emprender un "diálogo político serio y global con la oposición".

El máximo responsable de la ONU valoró el anuncio de que el responsable de la Junta Militar birmana, el general Than Shwe, se reunirá con la disidente y Premio Nobel de la Paz encarcelada Daw Aung San Suu Kyi.

"Les insto a que se reúnan lo antes posible", aseveró Ban, quien consideró que "todavía es pronto" para evaluar como éxito o fracaso el impacto de la visita de Gambari a Rangún, "pero parece que una ventana de oportunidades se ha abierto. Es vital que el Gobierno de Myanmar responda de forma positiva".

Además, comentó que el proceso de democratización birmano requerirá "de un amplio compromiso de Naciones Unidas" y de la comunidad internacional, especialmente de las naciones de la región.

Birmania es un país del sureste asiático que tiene fronteras con Bangladesh, India, China, Laos y Tailandia.

Ban también pidió "unidad" al Consejo de Seguridad, en concreto a China, pues ha sido Pekín -socio de Rangún- quien ha considerado a través de su embajador ante la ONU, Wang Guangya, que la situación birmana no supone una amenaza a la seguridad internacional y ha bloqueado la posibilidad de imponer sanciones a esa nación.

El secretario general agradeció, además, a los países de Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (ASEAN) su apoyo y dijo que esperaba que siguieran comprometidos y activos en encontrar una solución a esa crisis.